Imaginativa, inteligente y fascinante, esta serie británica consigue absorber por completo al espectador dentro del universo que crea y hacerle disfrutar de uno de los mejores y más originales dramas policiacos existentes.
En 2006, el policía Sam Tyler es atropellado durante la investigación de un caso. Ya sea porque está loco, en coma o ha viajado en el tiempo, se despierta en 1973. En esta época sigue siendo él mismo y un policía, pero como el mismo personaje lo define, le parece haber aterrizado en un planeta diferente. Convencido de si encuentra el motivo por el que esta allí podrá regresar a su tiempo, Sam investiga los casos que se presenta bajo las órdenes de su superior mientras a la vez explora su propio pasado.
La combinación de drama de policías, comedia negra, un toque de ciencia ficción, estudio psicológico del personaje y elementos de Alicia en el País de las Maravillas es sorprendente pero en este caso, resulta excelente. Inmejorablemente ambientada, magníficamente actuada y con un equilibrio perfecto entre lo que podrían parecer sus dispares ingredientes, “Life on Mars” consigue ser novedosa, divertida y dramática a la vez y extrañamente creíble. A pesar de que la primera temporada es superior a la segunda, se agradece el hecho de que siempre se concibió como una historia cerrada con sólo dos temporadas de existencia. En conjunto, es diferente y seguramente no dirigida a todos los tipos de público por ciertos toques surrealistas y claustrofóbicos que tiene, pero proporciona uno de las mejores experiencias que la televisión puede ofrecer. |