Si a uno la manipulación emocional de buenas intenciones que contiene no le resulta excesiva, esta serie es un sólido entretenimiento que lleva al siguiente nivel las historias de personajes interconectados empleando algo de fantasía, misterio y acción, perfectamente concatenadas por Kiefer Sutherland, quien resulta ser un gran hilo conductor.
Sinopsis: Martin Bohm es un hombre viudo al cuidado de su hijo, un niño de once años autista que nunca ha hablado y con quien se ve incapaz de conectar emocionalmente. Todo cambia cuando descubre que su hijo puede predecir acontecimientos y que está intentado comunicarse con él para que arregle los desajustes que se van a plantear.
Ubuntu, aparte de ser el nombre de uno de los sistemas operativos más utilizador fuera del universo de Microsoft, es una de las diferentes filosofías que existen en el mundo que se centran no en la individualidad sino en la interconexión entre seres humanos. Hay algunas que se refieren a la partícula de dios y cómo todas formamos parte del mismo mar de energía y otras, como Ubuntu, que se centran en la definición de humanidad a través de su sentido de comunidad y de relaciones entre sus miembros. "Touch" es una serie que aspira a poseer una aura de espiritualidad a través de un desarrollo dramático, llevando un paso más allá esta idea y planteando el escenario de que todos los seres humanos estamos conectados y que nuestras acciones tiene influencia, un efecto mariposa, en gente que puede estar en el otro lado del planeta.
Lo que puede ser ya más complicado de entender o incluso de aceptar como planteamiento es que todas estas interconexiones son vistas en forma de ecuaciones matemáticas por un niño autista que vive en Nueva York. Hay una especie de plan divino en forma de matemáticas que muy pocos pueden ver, entre ellos este niño que convenientemente no es capaz de explicar ninguna de las pistas numéricas que entrega a su padre para que arregle las desarmonías del universo. No cabe decir que "Touch" es una serie que suena mucho peor explicada que vista, aunque parte de este aroma de secta pseudo religiosa siempre está presente.
El aspecto más irritante de la serie es su impuesta emotividad, su dramatismo bonachón y su evidente manipulación sentimental tremendamente facilona. Esto puede llegar a ser motivo suficiente para abandonar el visionado de la serie pero si se tolera o incluso se supera por completo, se puede ver que "Touch" también es una serie dramática tremendamente sólida. Con el corazón en el sitio correcto, cada capítulo plantea una trama dinámica, absorbente y que combina algo de fantasía, misterio y thriller de una forma notablemente bien compactada.
En el epicentro de "Touch" se encuentra el actor Kiefer Sutherland, quien consigue mantener unidos los diferentes elementos de la serie y proporciona la suficiente energía y sensibilidad a su personaje para llevar sobre sus hombros y con gran comodidad el peso de la acción. Es bastante posible que con otro actor, "Touch" hubiese sido algo más cercano al género del culebrón.
Esta serie viene de la mano de Tom Kring, creador de la inicialmente prometedora y posteriormente decepcionante en su segunda temporada "Heroes", y "Touch" tiene mucho peligro de correr una suerte similar. En principio, es un apreciable entretenimiento con toques sobrenaturales a pesar de su espiritualidad facilona pero ello puede acabar resultando algo repetitivo y demasiado teñido por su positiva emotividad manipuladora. |