Con mayor inteligencia y aplomo que muchas otras series legales, esta nueva pareja de abogados presenta en cada capítulo una construcción más completa y con mayor profundidad, buscando un ajustado equilibrio entre el entretenimiento, el desarrollo dramático y sus personajes, logrando en algunos momentos ser altamente atractiva y en otros quedándose sólo, y no es despreciable, como un sólido divertimento.
Sinopsis: Tras una percance con la ley por un tema de venta de drogas, un exitosos abogado contrata a un joven, inteligente y brillante, como su asistente aunque este no tenga aprobada la carrera de derecho, ocultando este hecho a su superior.
Lo que ya es definitivo es que los policías no son los únicos que van en pareja, los abogados también. "Suits" se presenta como una nueva serie para el saturado terreno de la abogacía televisiva y entra en competencia con otra de las series legales estrenadas recientemente, "Franklin & Bash", aunque "Suits" apuesta por un tono más serio y un acercamiento a los procedimientos legales más cercano a la realidad.
A lo que ambas series aspiran es a ser un entretenimiento pero esta nueva serie quiere jugar en varios terrenos y no pretende únicamente resultar amena. Por un lado quiere entregar diálogos ingenios y no menospreciar un humor sagaz e inteligente. También tiene que jugar en la cancha de los juzgados y quiere dar igualmente un gran peso a la evolución de los personajes, en donde el joven e inexperto le enseña a su mentor a que le importe lo que está haciendo y el veterano abogado le entrena en los juegos maquiavélicos que hay detrás de la práctica de la abogacía.
En todos sus frentes consigue un apreciable éxito pero también deja el sabor de boca que la serie se ve contenida por su afán de encontrar un calculado equilibrio. Tras unos primeros episodios hechos con estilo y atractivo, la serie empieza a alargar la situación narrativa que plantea sin mucho empuje. Pierde su afilado inicio y se vuelve cómoda dando vueltas sobre sí misma y repitiendo su fórmula, que es algo que hacen la mayoría de series de televisión pero en esta en concreto que tiene como uno de sus pilares la evolución de sus personajes, quedarse parada resulta un error.
No obstante "Suits" siempre resulta un satisfactorio drama legal que además sabe emplear con inteligencia un medido humor y se beneficia de la presencia de dos más que sólidos actores en los roles principales. Gabriel Macht encarna perfectamente al frio, hábil, arrogante e impenetrable abogado estrella y Patrick J. Adams es un notable complemento. Ambos tiene una presencia en pantalla diferente y llevan con una gran fluidez y facilidad todo el peso de la serie.
Estos dos actores son capaces de dar en más de una nota y ello es lo que hace que "Suits" tenga algo característico y es que la serie busca explorar el recorrido y fondo de estos personajes y no dejarlos meramente estereotipados. Si hubiese mantenido el notable nivel de sus primeros episodios, esta serie sería superior a la mayoría o incluso todos los dramas de bufetes de abogados que hay en antena en estos momentos pero, la necesidad de durar varias temporadas ha hecho que pierda parte de su fuerza y se contente con ser un apreciable entretenimiento del que si uno pierde un episodio, tampoco se pondrá a buscar qué ha pasado en él por internet. |