Con una muy libre adaptación de "el conde de Montecristo" que fácilmente podía haber resultado en un culebrón televisivo, esta serie impresiona por cómo sabe mantener el interés en su trama, lo turbio de su argumento y por cómo evoluciona. Emily VanCamp es una sólida protagonista pero quien eclipsa a todo el reparto es Madeleine Stowe como objeto de su venganza.
Sinopsis: Internada en un centro de menores durante más de diez años tras la condena y posterior muerte de su padre, una joven regresa a los Hamptons, lugar de veraneo de los más ricos, bajo otro nombre. Su objetivo es destruir a los responsables de la condena de su padre, quien fue injustamente encerrado por la conspiración, mentiras y maquinaciones del matrimonio más importante de la zona y sus colaboradores cercanos.
El adaptar la esencia de una de las obras más conocidas de Alejandro Dumas, "El conde de Montecristo", al estilo de "Sensación de vivir" o "Gossip Girl" puede resultar en apariencia una apuesta tan arriesgada como estrambótica. Cierto es que Dumas concebía muchas de sus obras como seriales que tenían que aparecer por entregas en los periódicos pero el utilizar su cuento de venganza en un mundo de ricos estadounidenses con una joven millonaria como Edmundo Dantés hace presagiar un culebrón de telenovela más que una serie dramática interesante e incluso absorbente. "Revenge" es una grata sorpresa en este aspecto.
La trama de la serie se basa en la venganza de una joven rica contra otro grupo de ricos que hicieron que su padre fuera condenado injustamente en una rebuscada trama por la muerte de los pasajeros de un avión cuando ella era una niña. Lo que obviamente produce más morbo son los momentos en los que la protagonista sirve su frio plato a cada uno de los responsables y cómo va tejiendo su tela en un estilo maquiavélico hasta que puede asestar el golpe final. Entre medio hay algunos momentos más melodramáticos, intereses amorosos de infancia y otros elementos que afortunadamente no lastran la tensión que crea esta serie. Resulta particularmente absorbente en sus primeros seis capítulos, relajando su pulso en su tramo medio pero prometiendo un final con peso. Lo que realmente da envergadura a esta serie es su bienvenida oscuridad, sus constantes giros y avances en su argumento.
La serie se encuentra protagonizada por una poco conocida Emily VanCamp que logra perfectamente dar con la mezcla adecuada y parecer sofisticada, fría y con los conflictos de conciencia que su camino implica. Pero quien es sin duda la estrella de la función es Madeleine Stowe, quien ya apareció en un filme con este mismo título junto a Kevin Costner pero nada tiene que ver un proyecto con otro. Casi como la reina malvada de "Érase una vez", Stowe resulta magnífica en su rol como reina de las apariencias y engaños en la clase social más alta posible.
Esta veterana actriz es lo más interesante en el plano interpretativo de esta serie que funciona a pesar de planteamiento, su pseudo filosófica voz en off y logra crear una trama que siempre sabe mantener su interés y hace que uno se pregunte qué es lo siguiente que va a pasar, haciendo que cada capítulo sea esperado. Falta ver qué ocurrirá cuando ya no tenga contra quien vengarse y se tenga que rodar una segunda temporada. |