Interesante en concepto y excesivamente mediocre en ejecución, esta serie acaba resultando en un culebrón de adolescentes con algún toque sobrenatural y que nunca consigue crear una atracción mínimamente aceptable.
Un joven vigilante rescata del agua a una chica inconsciente. A partir de entonces, en el pequeño y tranquilo pueblo costero de Point Pleasant, empiezan a ocurrir fenómenos extraños y paranormales. Poco tarda ella, llamada Cristina, en descubrir que en realidad es la hija del mismo Satanás, pieza clave en la batalla última entre el bien y el mal. Pero al igual que los habitantes del pueblo luchan en su interior entre lo que es correcto y la tendencia hacia el mal reforzada por la influencia de Cristina, ella también tiene la oportunidad de librar esa misma batalla.
Lo único realmente interesante de esta serie es la idea sobre el papel. El resto parece hecho a desgana y en forma de letanía. Los guiones, aparte de ser un mal refrito de las típicas series de adolescentes, carecen de ritmo y fluidez. Situaciones completamente inverosímiles y personajes poco definidos son constantes en cada episodio en los que cuesta que la historia avance, en donde cada capítulo es un deja vú del anterior. Sin más armas que su idea original, esta serie nada en la mediocridad gracias a unos guiones poco trabajados, monótonos y un pulso narrativo carente de la energía que necesita. |