La unión de deducción mental y la de investigación funciona de forma interesante y digna. Aunque la serie tenga calidad, nunca consigue diferenciarse lo suficiente de otros dramas policiales como para destacar con fuerza.
“El Metalista” es un drama policial donde el investigador es una persona que mediante trucos mentales y reflexiones sobre nuestro comportamiento inconsciente resuelve con buen humor casos de asesinato. El actor Simon Baker encarna perfectamente al protagonista, un antiguo showman psíquico que después de una desgracia personal es ahora un consultor para la policía. En los diferentes casos que se presentan, utiliza su talento de deducción para resolver los crímenes, aunque en más de una ocasión nos preguntemos si únicamente posee ingenio y agudeza.
La gran virtud de esta serie es a la vez su mayor defecto. Intenta mantenerse muy mesurada en el trato que se da a los trucos mentales. Queda claro que las habilidades del protagonista son sobresalientes, y con buena lógica el guión intenta que no sean demasiado increíbles. Este acierto implica que la serie sea en el fondo un drama detectivesco convencional y al uso. Esta dicotomía no significa que como drama policial no funcione, ya que la serie entretiene, pero no consigue que sea especial. |