Con una impecable producción, el realizador Neil Jordan escribe y dirige esta mini serie de diez capítulos sobre una de las familias más controvertidas la época del renacimiento, en la que una vez más se demuestra la gran calidad que puede ofrece actualmente la televisión. Jeremy Irons da vida al patriarca de esta familia aportando una gran presencia en pantalla y entregando una excelente actuación.
Rodrigo Borgia es un ambicioso cardenal en Roma que, al morir el Papa, orquestra su elección como sucesor a base de sobornos. Ayudado por sus hijos, presidirá un periodo lleno de asesinatos, violencia, avaricia y excesos en los que hará todo lo que pueda para enriquecer y fortalecer tanto su posición como la de su familia.
La familia de origen valenciano denominada de los Borgia, Borja o Bourghesse, en función de la época y la región, fue especialmente destacada durante la época del renacimiento y su figura más conocida fue la de Rodrigo Borgia, quien llegó a ser Papa de Roma bajo el nombre de Alejandro VI, cuyo mandato estuvo lleno de escándalos y turbulencias. Esta poderosa familia fue llevada hace pocos años a la gran pantalla en un filme español titulado "Los Borgia" y con un gran Lluís Homar en el papel protagonista, aunque la película fue recibida de forma ambivalente. En esta ocasiona ha sido la cadena norteamericana Showtime quien ha realizado un ambicioso biopic de esta familia y su patriarca mediante esta mini serie de diez capítulos.
La persona responsable del proyecto es el cineasta Neil Jordan, director de "El juego de lágrimas y "Ondine" entre otros títulos, quien escribe y dirige los diferentes capítulos que componen esta serie. Jordan es un director siempre interesante que ha cosechado tantos éxitos como fracasos y que aquí demuestra su habilidad y profesionalidad. La serie no está espectacularmente dirigida pero sí aúna un buen pulso y una adecuada energía de forma constante. Las intrigas, complots y demás se suceden al mismo tiempo con fluidez y tensión, haciendo más intrincada y absorbente la trama a medida que ésta evoluciona. A pesar de algún efecto digital algo pobre, técnicamente es una serie especialmente lograda, con una ambientación magnífica y un vestuario es particularmente destacable.
Una de las críticas que más fácilmente se le pueden hacer a "Los Borgia" es en referencia a su rigor histórico. Licencias artísticas siempre las hay y hechos inventados aquí también están presentes, pero esta obra de ficción de la conocida familia captura perfectamente la esencia de lo que implicaba su nombre. En donde podría haber profundizado algo más es en el contenido, ya que su retrato maquiavélico y parecido a una versión clásica de "El padrino" debería haber ido un poco más allá. Al final, "Los Borgia" casi no sale de ser un nuevo relato sobre la mezcla de poder, dinero, sexo y corrupción.
Pero ello poco importa ya que el actor Jeremy Irons domina por completo la pantalla. Su presencia no solo da una gran solidez a la serie sino que el intérprete entrega una de sus mejores actuaciones. Poco importa qué secundario este a su lado, él les hace sombra con facilidad a pesar de que las tramas más interesantes son las que les ocurren a otros personajes.
Jeremy Irons es quien realmente hace a esta serie, la cual no añade nada nuevo si se ha visto el filme del mismo título pero que presenta una intrigante historia con los nuevos valores televisivos que ha ido marcando desde hace unos pocos años HBO con sus series, siendo esta mini serie todo un lujo de producción que hacen realmente disfrutable una narración sobre uno de los periodos más oscuros de la Iglesia católica. |