En una época donde mucho del éxito de una serie viene dado por la espectacularidad de su producción, este drama policial tiene su fuerza en la calidad de sus guiones y lo magníficamente bien construida que está esta familia y las personalidades de sus diferentes miembros. Tom Selleck vuelve a la televisión con gran fuerza en una serie en la que también destacan Donnie Wahlberg y Bridget Moynahan.
La familia Reagan está toda ligada al departamento de policía de Nueva York. Frank es el patriarca y jefe del cuerpo, su padre es un policía retirado que no llegó tan alto al no saber jugar con la política, su hijo mayor es un expeditivo detective y el menor un policía novato que ha dejado la abogacía por el uniforme azul. La única persona que no es policía es su hija, quien es una fiscal del distrito.
"Familia de policías" corre el gran riesgo de pasar completamente desapercibida y ser rápidamente englobada como una más dentro de su género. Y es que en apariencia así es, un nuevo drama de policiaco, con sus casos, investigaciones y problemas derivados de sus relaciones personales de los detectives que los investigan. Pero esta serie tiene un atractivo particular y dentro de la categoría de drama policial, es un notable exponente del género no porque tenga nada espectacular o que sobresalga de manera especial, sino porque en múltiples facetes no solo resulta altamente interesante sino que también la serie está perfectamente perfilada. Los diferentes miembros de la familia, sus personalidades y la forma en la que interaccionan es lo que le da alma a cada capítulo de esta serie, la cual ha sido creada por Robin Green y Mitchell Burgess, dos de los guionistas de la añorada "Los Sopranos" y quienes vuelven a demostrar que saben perfectamente cómo construir a una familia, sea cual sea el lado de la ley en la que se encuentra.
Todos los miembros de la familia están vinculados a la policía de Nueva York en un grado u otro y cada capítulo presenta normalmente un crimen que hay que resolver. Si esto fuese todo, ésta serie una apreciable y poco más pero en ella hay algo especial. Todos los personajes se encuentran magníficamente definidos, con sus personalidades y visiones y, por ejemplo, cuando se reúnen cada semana para una comida familiar, su choque de convicciones dentro de la misma realidad demuestra la calidad con la que se ha escrito esta serie dramática.
En lo que presenta una leve carencia es en cuestión de ritmo y acción. Un poco más de tensión complementarían de forma perfecta el desarrollo de los personajes aquí presente, aunque esto no quiere decir que la serie sea lenta o que se pueda hacer aburrida. "Familia de policías" nunca cae ni en la monotonía ni en la rutina pero sí es cierto que al componente puramente policial le falta una pizca de fuerza.
Esta es una serie en la que se ha puesto más atención en los personajes que la acción propiamente dicha y esto se nota y es además aprovechado por el elenco de intérpretes. Tom Selleck nunca ha parecido mejor actor que ahora y domina tanto la pantalla como la familia con su papel de patriarca de una forma magnética. Donnie Wahlberg interpreta al hijo mayor siendo uno de los personajes más interesantes y tanto Bridget Moynahan como Len Cariou, encajan a la perfección en una familia extremadamente verosímil por la forma en la que interactúan.
"Familia de policías" no solo cuenta con unos actores que dan vida a sus personajes de una gran forma sino con unos guiones que sabe tratarlos y darles su importancia, algo que hace que este drama policial se distinga de entrada de muchos otros por un elemento tan simple como necesario, la calidad con la que está escrito. |