Con un tono ligero y un aire simpático, esta serie de espías apuesta por un aire de normalidad y por las historias donde los personajes son lo más importante, resultando en un apreciable entretenimiento que nunca tiene una tensión y un magnetismo especialmente destacables. La actriz Piper Perabo contribuye en hacer que cada capítulo se vea con gran facilidad, aunque difícilmente esta serie será recordada dentro de unos años.
A un mes de completar su entrenamiento para la CIA, la cadete Annie Walker es asignada por su gran habilidad con los idiomas a una misión de campo en apariencia sencilla. Cuando las cosas salen mal, tiene que aprender a marchas forzadas la realidad de su nueva profesión para capturar a un peligroso asesino. A partir de entonces, se quedará en la agencia como agente, participando en diferentes misiones mientras sus jefes esperan sin su conocimiento que una persona de su vida anterior resurja en la acción.
En un momento del segundo capítulo de la primera temporada, un personaje hace referencia a las antiguas novelas de espías, cuando eran más importantes en la historia los personajes y sus vidas que aparatos tecnológicos de última generación. La serie de televisión "Covert Affairs" toma este acercamiento al mundo de los agentes en la CIA, centrándose en el elemento humano de sus historias y no queriendo pasarse en espectacularidad ni en inverosimilitud. James Bond vive en otro universo, con su coche que se hace invisible y con ametralladoras incorporadas, aquí el núcleo es una agente novata que se enfrenta a situaciones en las que los villanos van a pie y con armas normales y en cómo combina su nueva carrera profesional con su vida personal.
Si bien el desarrollo dramático y el componente personal es lo más destacado de la serie, cierto es que un poco más de tensión y de acción con un mayor ritmo serían bienvenidas. La serie es entretenida, tiene momentos divertidos y aboga por un tono ligero que resulta agradable pero nunca logra crear una gran expectativa por lo que pasará en el próximo capítulo ni tampoco su componente más de misterio posee una gran fuerza. Ello no quiere decir que la serie se haga aburrida, simplemente implica que mientras se ve un capítulo está garantizada la distracción que promete pero que si a la semana siguiente uno se pierde el siguiente episodio, tampoco resulta importante.
El arco narrativo que engloba la primera temporada, el cual se centra sobre la figura de un antiguo amor de la protagonista, se mueve con excesiva lentitud, aunque la presencia de un espía de afiliaciones no claras es lo más intrigante de esta serie. No obstante, con el tiempo todo avanza con un poco más de ímpetu pero la serie siempre da la sensación de que no le importa quedarse algo estancada dentro de su ligereza y gracia.
La serie cuenta con la actriz Piper Perabo en el rol central, quien a pesar de no resultar excesivamente convincente es una grata presencia en pantalla. parece que ni ella misma se tome realmente en serio lo que le está sucediendo y entre muchas otras coas, cuesta creer que una espía que le toca correr siempre en algún momento, no lleva nunca otra cosas que unos zapatos de tacón de medio palmo y la ropa más menos adecuada para ello. Aun así, la actriz sabe aportar presencia, simpatía y una notable química con el actor Christopher Gorham, cuyo entretenido personaje funciona a modo de mentor a pesar de su ceguera.
Piper Perabo fue nominada a un Globo de Oro por su interpretación en esta serie, algo que refuerza la afirmación de que la actriz logra hacer suyo este rol con encanto y cierta chispa, con un estilo que encaja con el tono ligero de esta serie de entretenimiento que en ocasiones abusa de esta fácil simpatía, haciendo que los capítulos sean amenos pero no absorbentes. |