Con algunos diálogos extremadamente divertidos, esta serie contiene algunos notables momentos pero en conjunto se excede y abusa de su comedia de situación, resultando ridícula en otros instantes y extremadamente exagerada en cada secuencia. Esta nueva serie de los creadores de “Scrubs” está protagonizada por Courteney Cox, quien parece divertirse más que cualquier posible espectador con su personaje.
Jules se acaba de divorciar después de muchos años de matrimonio, tiene un hijo adolescente a cargo que al año siguiente se va a ir a la universidad y ha decidido encontrar cierta emoción en su vida sentimental. Marcada por su edad de cuarenta y tantos e inmersa en un ambiente obsesionado por la belleza y la juventud, empieza a salir con chicos más jóvenes que ella mientras que a la vez se dedica a avergonzar a su hijo junto con su exmarido sin proponérselo.
“Cougar Town” es una serie que es difícil decir cuál es su intención, ya que aparentemente no tiene ni propósito ni trama. Es una comedia de situación, en la que enlaza gags y diálogos sin que realmente haya una historia que evolucione. Cada capítulo que conforma la serie podría verse como una repetición de sí mismo y que además podrían verse sin importar el orden y todos los sucesos significativos que suceden son los mínimos cambios de relaciones entre personajes. Este modelo fue altamente popular en los 80 y 90, encontrando su exponente en otra serie de la actriz principal Courtney Cox, “Friends”, pero a menos que los personajes resulten interesantes y haya una gran dinámica entre ellos, el resultado puede ser excesivamente repetitivo y acabar siendo cansino. “Cougar Town” corre ese riesgo, ya que a pesare tener algunos diálogos de un humor sobresaliente y algunos momentos de la mejor comedia, parece tener el propósito de caricaturizar en demasía sus ya exageradas situaciones una y otra vez. Courteney Cox tiene tablas para la comedia y es apreciable su esfuerzo para darle dinamismo y energía a la serie a través de su interpretación. Su elección como protagonista es más que entendible y funciona a la perfección, pero ella sola no es capaz de conservar los momentos de chispa que tiene la serie y hacerla más interesante. Para ello se necesitan personajes secundarios que den juego y complementen perfectamente al principal y en este caso, salvo algún caso aislado como el del hijo, esto no se da.
Todo el peso recae en Courteney Cox y su personaje, quien resulta ser una divertida protagonista pero metida en situaciones demasiado exageradas y forzada a ser excesiva dentro de esta serie, que solamente se le puede ver todo su potencial en algunos brillantes diálogos, presentes solamente de forma ocasional. |