Kevin Smith sigue demostrando que sabe crear situaciones divertidas pero el conjunto no destaca por culpa de un guión simple, flojo y poco original dentro de su extravagancia. Únicamente unas pocas secuencias valen la pena.
Zack y Miri son dos compañeros de piso desde hace muchos años y desde la éspoca de la escuela han sido siempre grandes amigos. Cuando sus problemas económicos llegan a ser extremos, se ven forzados a encontrar soluciones creativas. Con otros amigos y gente que contratan haciendo un casting, deciden rodar una película pornográfica con la esperanza de ganar el dinero que necesitan. Cuando en una escena Zack y Miri hacen el amor, descubren que lo que siempre han creído que era una fuerte amistad, tal vez esconde algo más.
La línea argumental de esta película es previsible y obvia, con lo que lo único que ofrece este filme es la gracia que puedan crear sus escenas. Hay momentos muy buenos, muchos que simplemente funcionan y otros realmente carentes de cualquier tipo de chispa. Siguiendo el estilo de sus anteriores películas cómicas, Kevin Smith intenta repetir la fórmula por la que es reconocido, en donde combina agudeza, dinamismo en los diálogos y humor no apto para todos los gustos. En este caso, no consigue acertar con la mezcla ya que el material base es pobre y excesivamente fácil. Con uno de los peores guiones que ha escrito, Smith consigue arrancar alguna risa dentro de una película que funciona sólo por inercia y algún destello de agudeza. |