Con un sólido guión, notables actuaciones y mejor montaje, esta película de género carcelario mantiene su tensión e intriga a un alto nivel y da un paso más allá con su sorprendente pero coherente magnífico final.
La película empieza con el inicio de una fuga por parte de un grupo de presos de una prisión inglesa, situada en la cercanía de Londres. Saltando con continuos flashbacks y volviendo al desarrollo de la evasión, se narra la preparación previa, la motivación de los personajes para tomar parte en la huida y secuencias de la vida en la cárcel, todo ello intercalando la progresión y los problemas que se van encontrando en la fuga.
Gracias a su estructura y montaje de recurrentes flashbacks, la película posee un gran dinamismo y crea una tensión completamente absorbente. Hasta incluso su tramo final, donde culmina en un final redondo, el guión está perfectamente concebido y organizado, creando una historia simple en planteamiento pero rica y compleja en su desarrollo. Lo único que se le puede reprochar es que abandona en poco tiempo su intención de dibujar de mejor forma a los demás personajes para centrarse únicamente en el interpretado por Brian Cox, quien realiza un destacado un trabajo dentro del conjunto de buenas actuaciones con las que cuenta el filme. Esta película es una gran muestra del género carcelario con fuga que además es especial, no sólo por cómo esta construida y sus buenas interpretaciones, sino porque es más inteligente de lo que pueda parecer inicialmente y juega con los elementos que tiene para crear un filme excelente. |