Este contenido drama danés consigue mostrar una profundidad tanto en los personajes como en su historia de forma ejemplar. Perfectamente rodada y actuada, esta película consigue de un guión poco complejo una narración humana, sincera y muy lograda.
Jacob dedica toda su vida como voluntario humanitario a un orfanato ubicado en India La posibilidad de recibir una aportación económica por parte de un millonario danés hace que vuelva a Dinamarca después de muchos años para reunirse con él y presentarle su proyecto humanitario. Coincidiendo con la celebración del matrimonio de la hija de éste, Jorgen se verá inmerso dentro de la familia del acaudalado benefactor y las razones reales que incitaron el viaje de retorno a su tierra natal se irán revelando.
Este drama sobre responsabilidades, actitud y familia consigue ser una película muy humana, contenida y a la vez emotiva. Gracias al magnífico trabajo actoral y la sobria dirección de Susanne Bier, esta historia consigue no caer nunca en el sentimentalismo de lágrima fácil. Al contrario, los primeros planos muy presentes en todo el metraje muestran al igual que el resto de la cinta una gran profundidad en las emociones, los personajes y su situación. El guión en sí no es complejo pero la historia que muestra sí es emocionalmente compleja y profunda. “Después de la boda”, que fue nominada al Oscar de mejor película de habla no inglesa, es una película muy equilibrada, mesurada pero honestamente conmovedora. |