Desde Noruega llega esta cinta de zombies cargada de gore, vísceras y que emplea todas las convencionalidades del género de terror en su favor, creando una amena mezcla entre comedia y parodia. A pesar de su toque humorístico, éste no es lo suficientemente divertido para hacer del filme algo realmente interesante, haciéndose relativamente monótono en varias de sus partes a pesar de la cantidad de sangre en pantalla.
Un grupo de estudiantes de medicina se van juntos de vacaciones a esquiar a una remota cabaña en mitad de las montañas. A cuarenta y cinco minutos a pie del coche y sin teléfonos, el grupo se divierte y toman a la ligera la advertencia de uno de los lugareños hasta que una de las chicas desaparece. Entonces se dan cuenta de que están siendo asediados por un grupo de soldados alemanes convertidos en zombies y que viven en las montañas desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
El director noruego rodó en su primer largometraje de bajo presupuesto “Kill Buljo” una parodia de la película de Quentin Tarantino “Kill Bill”. Este despunte especialmente visto en Noruega le ha permitido tener una mayor financiación para su segundo largometraje, “Zombies Nazis”, en el que no abandona su tendencia a la parodia. La película emplea todos los clichés del género sin pudor y de forma continua, intentando explotarlos en clave humorística a través de un grupo de actores que interpretan sus papeles como si todo fuera en serio. Esta habilidad para reírse de sí misma y de sus modelos es lo que hace despuntar este filme, aunque en guión, humor y calidad dista mucho de las más recientes “Zombies Party (Shaun of the Dead)” o “Bienvenido a Zombieland”, por ejemplo. “Zombies Nazis” no renuncia en ningún momento al gore y las escenas se vuelven todo lo sangrientas y viscerales que permita cada secuencia. A pesar de la intención cómica y de la sangre a borbotones, la película se queda corta en argumentos y a medida que avanza, muestra signos de cansancio, llegando a tener momentos tan rutinarios como los que pretende parodiar. Con lo que sí cuenta es con una destacable producción y con un grupo de actores que saben ajustarse perfectamente al estilo de la película.
En conjunto, “Zombies Nazis” tiene un buen tono y algún momento especialmente divertido, consiguiendo tener una pizca de originalidad que hace que tenga un especial atractivo inicial para los amantes del género de terror. |