Con un destacado reparto y un buen concepto detrás, esta película debería haber resultado en un mejor entretenimiento y una mayor diversión, destacando únicamente por la falta de chispa, pulso narrativo e intención. La gran baza de este filme son sus actores, con Bill Nighy no pudiendo hacer nada por elevar el pobre diálogo, Emily Blunt consiguiendo como mínimo proyectar algo de encanto y completado por Rupert Grint, quien se encuentra completamente perdido en la monotonía.
El mejor asesino a sueldo de Inglaterra es un hombre de cincuenta años, solitario y que vive con su madre dominante. Su rutina profesional y su vida se ven alteradas cuando decide no eliminar a su última víctima, una joven impredecible, cleptómana y llena de vitalidad. Quienes le contrataron deciden pasar el encargo a otro asesino, con lo que él junto a otro joven al que toma como aprendiz no tiene otra elección que protegerla.
Si se puede definir este filme en una palabra, esta sería decepcionante. No es que “Wild Target” sea una nefasta película, ni tan siquiera es realmente mala pero lo que sí es sorprendente es cómo ha logrado tener semejante mediocridad. Este filme es un remake de una película francesa de 1993 titulada “Cible émouvante” y protagonizada por Jean Rochefort. El decidirse a hacer un remake es que se cree que se puede cómo mínimo hacer algo original con el material de partida. “Wild Target” cuenta además con Jonathan Lynn en la labor de dirección, quien demostró con “Falsas apariencias” que es capaz de realizar filmes amenos. Si a ello se le suma su notable reparto, era lógico asumir que esta película iba a ser como mínimo entretenida. Su pobre guión y su plana dirección nunca lo permiten y únicamente su elenco logra sacar del abismo una narración monótona y en algunos momentos aburrida.
El actor Bill Nighy ("Radio encubierta", "Valkiria") es siempre una garantía, capaz de hacer parecer que ha sido Truman Capote quien ha escrito un menú de restaurante cuando él lo recita. A pesar de su gran habilidad interpretativa, nunca logra darle al filme un mínimo de chispa a su personaje y el actor se contagia del tedio del ambiente. Emily Blunt ("La reina Victoria", "Sunshine Cleaning") es la única que da algo de fuerza a su personaje y l aportación del actor visto en los Harry Potter, Rupert Grint, es completamente olvidable. El actor Martin Freeman tiene un rol secundario al que le da un buen humor negro y sorprendentemente Ruppert Everet, que podría haber sido una gran baza para el filme, desaparece en mitad de la acción si dejar señas.
A pesar de su reparto, “Wild Target” acaba siendo un nuevo e innecesario remake que debería haber sido capaza de tener algo más de calidad y que a pesar de lo que pueda promete en apariencia, se encuentra dominado por la monotonía y un guión tristemente escrito y narrado sin ningún tipo de pulso. |