A pesar de contar con un escenario fascinante, esta película es un thriller al uso al que le falta mucho nervio y tensión y que abusa de forma sentimental del cliché que tiene por motivación de su personaje principal. Únicamente a momentos se ve un destello del pulso que había demostrado tener su director Dominic Sena en secuencias de acción, quien no consigue sacar todo el potencial de su protagonista, Kate Beckinsale.
En la base de investigaciones estadounidense del Antártida, la Marshall Carrie Stetko ha pasado dos años alejada de la acción real en EE.UU., huyendo del mal recuerdo de un arresto fallido. A tres días de terminar su estancia, en la cual desalojan la base durante los seis meses de invierno y oscuridad, descubre el primer asesinato jamás registrado en el Ártico. Pronto aparece otro cuerpo y otro investigador de Naciones Unidas, y todo parece estar relacionado con un avión ruso sepultado bajo el hielo cincuenta años atrás.
Esta adaptación de una novela gráfica está firmada por cuatro guionistas, sin contar las aportaciones de su director. El resultado es mucho menos descompensado de lo que hubiese sido esperable dado el númeo de manos implicadas y la historia es igual de plana y sin fuerza en todas sus partes. El escenario natural en el que transcurre la acción es no solo bello sino también intrigante y los primero minutos de metraje hacen venir a la memoria el grato recuerdo de la película de John Carpenter “La cosa”, pero las buenas sensaciones duran poco. Sus efectos generados por ordenador juegan más en su contra que a favor y su historia rápidamente demuestra ser excesivamente convencional y sin sustancia. “Whiteout” es un thriller que no tiene nada original y ni se puede sustentar en un guión interesante. Las motivaciones del personaje principal y especialmente sus secuencias de flashbacks son realmente banales y un cliché puro, pero lo que más lastra a la película es que el motor de toda la trama es tan inverosímil como anodino. Tan solo en algunos momentos, algunos planos y algunas secuencias recuerdan a aquel Dominic Sena que dirigió “Operación Swordfish”, un filme de poco éxito por culpa de lo exagerado de su trama pero que contenía un gran principio cargado de tensión y algunos momentos de acción de gran fuerza. Aquí lamentablemente no se puede decir que las secuencias de acción sean atractivas ni que su esperable clímax cumpla con unas mínimas expectativas. En el papel protagonista se encuentra la actriz Kate Beckinsale, correcta en todo momento pero convincente en pocos.
“Whiteout” no es una mala película, simplemente es un thriller mediocre que está rodado de forma blanda, sin que aparentemente nadie sepa cómo crear tensión a través de una historia que no tiene nada destacable y muchos elementos demasiado vistos con anterioridad. |