La vida de uno de los pioneros de Internet cuando ésta empezaba a expandirse le valió a la directora Ondi Timoner el Gran Premio del jurado en Sundance gracias a un notable documental. Pero a pesar de que el filme lo afirme positivamente, las preguntas que quedan es si esta persona fue realmente el visionario que se quiere mostrar y si acertó en su predicción del futuro.
John Harris fue un joven que en los 90 vio que el futuro era la conectividad e Internet. Con inteligencia, se hizo rico gracias al mundo digital y predijo que nuestra sociedad futura estaría dominada por la vida online. Según él, ello conllevaría una perdida total de privacidad y siguiendo su pensamiento, realizó varios experimentos en esa línea.
Ondi Timoner ha seguido durante una década las ideas, proyectos y evoluciones del centro de su documental, Josh Harris. En la reconstrucción de su persona y su evolución, la directora consigue mostrar las complejidades de su persona, su vocación narcisista, su inmadurez en ciertos aspectos y su visión sobre lo que la interconectividad nos ocasionaría tanto como individuos y sociedad. Y Timoner está convencida de que a pesar de sus excesos, Harris era un visionario cargado de razón. Esa es su visión y el prisma sobre el que está construido y narrado el documental, y no deja espacio para la crítica o la discusión. La película consigue trasportarnos al nacimiento de Internet, ver sus primeros pasos y cómo ha evolucionado hasta nuestros días, haciéndonos reflexionar sobre los cambios sufridos a nivel social y lo que hemos estado dispuestos a sacrificar en pos de esta nueva herramienta que ha cambiado el mundo tal y como lo conocemos. “We live in public” está perfectamente documentado con imágenes y videos recogidos durante más de una década, tiene un mensaje claro y reivindicador de las ideas de Josh Harris pero está excesivamente adoctrinado y sigue demasiado de cerca la visión particular de su héroe caído. |