Tras el éxito cosechado con “300”, el director Zack Snyder presenta esta adaptación de la novela gráfica de Alan Moore, demostrando que la traslación de un cómic a la gran pantalla se puede hacer no solo con espectacularidad sino además con inteligencia, originalidad y maestría. Seguramente un poco demasiado enfocada hacia un público específico, este filme es una absorbente y fascinante plasmación de su universo alternativo.
En un 1985 paralelo en el que existen superhéroes y la guerra fría y su amenaza nuclear son una realidad palpable, el asesinato de uno de sus colegas lleva al enmascarado Rorschach a iniciar su propia investigación. Los superhéroes han sido forzados a una jubilación y Rorschach vuelve a contactar con ellos, descubriendo que la amenaza que ha acabado con la vida de El Comediante no únicamente les afecta a ellos sino que va mucho más allá.
Tras la oscura y magnífica adaptación de Christopher Nolan del cómic de Batman, especialmente en “El caballero oscuro”, parecía que pocos filmes podían hacerle sobra en ese ámbito. Dejando atrás gran parte de la testosterona empleada en “300”, el realizador Zack Snyder adapta el cómic creado por Alan Moore con un sorprendente aspecto visual y con una fuerza narrativa sobresalientes. “Watchmen” es una magnífica adaptación de una novela gráfica que, a pesar de que nunca consigue quitarse el residuo que deja normalmente el venir de un cómic, logra ser una de las mejores películas de superhéroes jamás rodada. Su elevado presupuesto le permite tener unos notables efectos especiales y una ambientación que va más allá de la perfección, pero Zack Snyder ha conseguido además crear una película narrativamente absorbente que, a pesar de tener a superhéroes en pantalla, trata al espectador con cierta inteligencia y que siempre tiene en mente que tiene que ser un espectáculo y divertimento hecho con buen cine y calidad. El filme cuenta además con un nivel actoral superior al esperado, encabezado por un magnético y a la vez detestable Jeffrey Dean Morgan (“Los perdedores”) en el papel de El Comediante, Matthew Goode (“Un hombre soltero”, “Cemetery Junction”) como Adrian y por Jackie Earle Haley (“Pesadilla en Elm Street”, “Escudo Humano”) como Rorschach, demostrando que se puede bordar un rol teniendo una máscara cubriendo el rostro durante todo el filme.
“Watchmen” es una película que resulta completamente perfecta si se conoce la novela gráfica en la que se basa y si se tiene predisposición a ver este tipo de filmes. Para el resto del público el filme puede resultar un poco particular pero, en todo caso, siempre resulta una fascinante y cautivadora película de gran poderío visual que además no solo respeta la fuente en la que se basa sino que, en varios aspectos, la supera. |