El director Todd Solodnz vuelve con una particular secuela de “Happiness” en la que no abandona su seco y negro sentido del humor, su predilección por familias disfuncionales y la tendencia al absurdo. Con secuencias prácticamente inmóviles y construidas visualmente de forma notable, la forma de narrar de su director reduce seguramente el posible alcance del filme en cuanto a público pero es lo que le da originalidad y personalidad.
Joy es una mujer que es perseguida por el fracaso de sus relaciones sentimentales y sus fantasmas. Su hermana, Trish, está a punto de volverse a casar con una persona que ella considera normal, tras un primer matrimonio con el padre de sus hijos que está a punto de ser puesto en libertad tras haber cumplido una sentencia por pedofilia. Este, Bill, intentará encontrar una forma de perdón por parte de su familia.
El director norteamericano Todd Solondz vuelve a retomar los personajes que le proporcionaron cierta popularidad con el filme “Happiness” en esta pseudo secuela, en la que cuenta con un grupo de actores completamente diferente y ninguno de los intérpretes originales repite. La película funciona también por si sola, sin necesidad de recordar “Happiness” y vuelve a orbitar alrededor de unas hermanas que intentan encontrar la felicidad y el amor y, siguiendo el estilo de su director, los eventos nunca se suceden como se planea. El filme está cargado de un humor seco y oscuro, dicho con toda la seriedad posible y representado por silencios, frases monotonales y una austera extravagancia. “La vida en tiempos de guerra” es una comedia, aunque no se puede decir que sea divertida. Es ingeniosa, tiene momentos agudos y un poso dramático siempre presente y presenta unas historias y un estilo particulares, haciendo que sea completamente plana y absurda sin uno no se deja llevar por el pequeño universo de Solondz y que siempre parece que tiene más forma que fondo. Visualmente el filme es extremadamente interesante y cuenta unas situaciones con un cine muy personal, aunque el fondo de las historias tiene un propósito más discutible. Shirley Henderson, Allison Janney y Ciarán Hinds protagonizan este segundo intento de unos personajes intentando encontrar la felicidad y a pesar del cambio de rostro respecto a “Happiness”, funcionan perfectamente.
“La vida en tiempos de guerra” es un retorno de su director a un estilo y a unas historias que tuvieron éxito en su momento tras unas apuestas más arriesgadas, no representando ninguna novedad pero sí teniendo toda la originalidad que su cine mostro a finales de los noventa, resultando tan amena como artificial. |