Con su película menos personal hasta la fecha, Kevin Smith emplea como modelo a las comedias de parejas de policías especialmente populares en la década de los 80 y explota de forma amplificada todos los clichés del género. Utilizar como referencia películas de discutible calidad no acaba de resultar una idea tan divertida y entretenida como podría parecer, a pesar de algún momento notable y de la presencia de Bruce Willis.
La veterana pareja de policías Jimmy y Paul acaban de ser suspendidos de empleo y sueldo después la detención fallida de unos miembros de una banda de narcotraficantes mejicanos. Pero los policías tienen además sus propios problemas personales, Paul sospecha que su mujer le está engañando y Jimmy tiene que pagar la boda de su hija para no quedar mal delante de ella. Para conseguir el dinero decide vender una preciada carta de beisbol de coleccionista, pero cuando iba a realizar la venta es asaltado y le roban la carta. La búsqueda del ladrón y de su carta se volverá más complicada de lo que creía.
En su primera película en la que no firma el guión, Kevin Smith cuenta con los medios de un gran estudio y dirige un proyecto más destinado a un público general que a su amplia y leal base de seguidores. “Vaya par de polis” es prácticamente una parodia del género de comedias de acción protagonizada por dispares compañeros de policía como por ejemplo “Arma letal”, “Tango y Cash”, “Límite 48 horas” y la más reciente “Dos policías rebeldes”. Toda la película de Kevin Smith está llena de referencias a estas películas, diálogos parafraseados y planos idénticos a los de sus modelos y en este aspecto, el filme es un ejercicio de memoria cinéfila enormemente entretenido. Pero todas las referencias de “Vaya par de polis” son cintas divertidas que tuvieron su público cuando salieron pero el emplearlas como fuente de inspiración y llevar todos los clichés que contienen a un extremo resulta menos ocurrente de lo que debería. El guión resultante contiene algunas escenas de gran ingenio y otras bastante graciosas, las cuales compensan algunos excesos. El más destacable es el personaje interpretado por Tracy Morgan, que acaba siendo demasiado cansino, tanto por la sobreactuación del propio actor como porque tiene la responsabilidad de ser el elemento gracioso de la pareja de protagonistas y se excede en su función. Los antagonistas de la historia están tan caricaturizados que sería divertido pero el filme parece querer tomarlos en serio. Los personajes secundarios apenas están empleados, especialmente los interpretados por Kevin Pollak, Jason Lee y Michelle Trachtenberg y únicamente Seann William Scott destaca dentro del grupo actoral liderado por Bruce Willis, quien resulta una agradable presencia en pantalla.
A pesar del protagonismo de Bruce Willis y de otros actores conocidos y del tono jocoso y ameno del filme, “Vaya par de polis” es una película de Kevin Smith alejada del característico estilo de su director y que únicamente resulta divertida en momentos puntuales, aunque en apariencia prometa ser mucho más. |