Ideada como una película infantil, este nuevo y notable ejemplo de la animación de Pixar es amable, imaginativo, divertido y además trata ciertas emociones con inteligencia y madurez. Sin ser espectacular en cuanto a animación o humor, si se muestra como un filme compensado, trabajado y prácticamente redondo.
Un niño llamado Carl Fredrickson conoce a otra niña también de espíritu aventurero llamada Ellie. Ambos sueñan con seguir los pasos del afamado aventurero Charles Muntz e ir a una catarata perdida en Suramérica. Los años pasan, se casan, viven, son felices y la vida sigue sin que nunca puedan hacer ese soñado viaje. Ancianos ya, Ellie fallece y Carl se encuentra solo y forzado a abandonar su casa e ir a una residencia de ancianos. La noche antes de tener que irse, hincha con helio una gran cantidad de globos y los ata a su casa. Ésta inicia el vuelo y Carl, acompañado por un joven boy scout, pone rumbo al sueño de Ellie y suyo en Suramérica.
El matrimonio entre Walt Disney y Pixar parece haberse consolidado y entrado en una fase de gran madurez creativa. “Up” es una película ingeniosa, imaginativa y divertida, tal y como se espera de una película destinada para el público infantil pero que contenga a la vez ciertos guiños al público adulto que los acompaña a las salas de proyección. Pero en esta ocasión, al igual que hicieron con “Wall E”, han dado un paso más allá. El filme es original ya que emplea a un anciano en el papel protagonista, y lo hace en un tono vitalista que tiene a la vez una cierta añoranza respecto a la vida que ya le pasó. Lo interesante de esta cinta de animación es que siendo un producto infantil, toca un amplio espectro de emociones de una forma redonda. Es divertida pero también nostálgica, es emotiva pero con espíritu de aventura, es enternecedora pero no de una forma simple. “Up” contiene una animación muy bien hecha y de acorde con el espíritu del film, aunque no es llamativa ni espectacular, emplea un humor directo y que funciona a varios niveles, aunque tampoco es tan logrado como en “Shrek” por ejemplo, pero contiene una calidad humana, un uso de la comedia, de la aventura y de la sensibilidad que la hacen prácticamente una película completa para todos los públicos. |