El realizador Cameron Crowe regresa tras un largo periodo con una apuesta de cine familiar emocional y liviano, en el que emplea todos los trucos que conoce en busca de un sentimentalismo que en varios momentos se evidencia manipulado. Acompañando a la repleta banda sonora que tiene el filme se encuentra el actor Matt Damon, quien resulta lo más sincero de la película, junto con Scarlett Johansson y Thomas Haden Church.
Sinopsis: Tras el fallecimiento de su esposa, un escritor y aventurero deja su trabajo y se traslada a las afueras de la ciudad para renovar un viejo zoo, con la intención de reabrirlo.
Al director y guionista Cameron Crowe le ha costado recuperarse de la acogida de sus últimas dos películas, el fallido romance de "Elizabethtown" y el mediocre remake de "Abre los ojos" que llevaba el título de "Vanilla Sky". Tras más de seis años desaparecido, el realizador regresa con una película para todos los públicos con la clara intención de agradar a todos y cada una de las personas que integran este gran público, empleando todo lo que tienen a su alcance para construir una película que resulte amable, divertida, conmovedora y emocional.
Cameron Crowe logra completamente su propósito y "Un lugar donde soñar" es todo estos calificativos y más. Lo más cuestionable es que para lograrlo ha empleado todos los trucos que conoce y haya abusado particularmente de una manipulación emocional de una forma poco disimulada.
El filme se basa en el libro autobiográfico escrito por Benjamin Mee aunque en espíritu resulta más una inspiración que una adaptación. Según la película, el protagonista compara un zoológico para tener un nuevo inicio con sus hijos tras el fallecimiento de su esposa cuando, según el propio Mee, esa nunca fue la realidad, ya que ya poseían este zoo antes de su muerte y su compra fue además un proceso largo de más de dos años. La realidad no es la base idónea para el melodrama sentimental que Cameron Crowe quiere crear y cambia esto y muchas más cosas, todo en busca de la emoción controlada. No es criticable que se ficcionalice una historia real pero sí lo es la obviedad con la que todo se ha realizado.
Esto no quiere decir que la película no tenga un corazón valido, momentos que llegan y un tono que siempre crea una sonrisa. Crowe tiene a su alcance multitud de animales exóticos pero tiene el acierto de centrarse en sus personajes, quienes sufren de historias algo predecibles y llenas de clichés pero que siempre encierran su interés. El realizador logra realmente que a uno le interese lo que les ocurre y esa sí es una emoción verdadera.
Gran parte de ese logro reside en el trabajo del actor principal Matt Damon, quien logra dar verosimilitud y la mezcla perfecta de liviandad, dolor y fuerza a su personaje. Su interpretación resulta notable y sincera. Le acompaña la actriz Scarlett Johansson, quien tal vez no encaje demasiado en la situación y Thomas Haden Church, una presencia bienvenida y que aporta una relajación a la atmosfera. El filme también cuenta con jóvenes actores como la cada vez más importante Elle Fanning o Colin Ford.
Al igual que actores, "Un lugar para soñar" tiene elementos plenamente satisfactorios para cada edad de la audiencia y resulta en un filme capaz de emocionar y divertir a partes iguales a todo el mundo, lo cual le haría ser una de las películas de cine familiar más destacadas del año si no se notase tanto el edulcorante artificial que se ha empleado. |