Esta fotocopia de la comedia inglesa del mismo título estrenada hace un par de años vuelve a contar los mismos chistes pero con menos gracia, perdiendo frescura, ironía y diversión en el salto trasatlántico. Con más nombres propios conocidos como los de Chris Rock, Martin Lawrence y Zoe Saldana, los productores hubiesen hecho mejor volviendo a promocionar el filme original antes que gastarlo haciendo un innecesario y devaluado remake.
Aaron es educado, trabajador, está casado con Michelle, viven juntos en la casa familiar y es quien se ha encargado de organizar el funeral de su padre. Su hermano es un famoso escritor, alguien que vive la vida de forma despreocupada y de forma egocéntrica. El día de la ceremonia toda la familia se reúne en la casa para despedir al difunto pero alguien confundirá un psicotrópico por un Valium y algún secreto íntimo aflorará, haciendo que el día se vuelva en una serie de acontecimientos inesperados.
Chris Rock, uno de los actores principales de este filme y productor del mismo, afirma en una entrevista que él es seguramente una de las pocas personas en EE.UU. que vieron la película inglesa “Un funeral de muerte” cuando ese estrenó, a la cual la considera una de las mejores comedias de los últimos años. Esta situación es la que le ha llevado a interesarse en rodar un remake especialmente destinado para el público estadounidense, hecho sin que nadie le indique un pequeño fallo en su lógica. Si se consigue tener un presupuesto de veinte millones de dólares, hubiese sido más inteligente promocionar el filme inglés a nivel nacional en vez de rodar una nueva copia mal adaptada y sin gracia. Esta nueva versión de “Un funeral de muerte” es tan innecesaria como plana y que pierde gran parte de la chispa y del encanto que su original tenía. El guión es el mismo, escrito por Dean Craig, pero lo que falla es el tono, la combinación entre comicidad y seriedad y un conjunto de actores que tengan claro este equilibrio. En esta nueva adaptación dirigida por Neil LaBute (“Protegidos por su enemigo”, “The Wicker man”) y encabezada por Chris Rock (“Dogma”) y Martin Lawrence (“Bad Boys”), se deja de lado el concepto de comedia negra con algunos toques de slapstick y se pasa directamente a la comedia telegrafiada hecha sin prácticamente ingenio. El reparto lo completan un montón de actores con talento, como Zoe Saldana, James Marsden, Luke Wilson, Columbus Short, Danny Glover y Peter Dinklage, quien vuelve a encarnar el mismo personaje, pero no consiguen darle vida a esta repetición.
Al final, este “Un funeral de muerte” es volver a oír el mismo chiste otra vez pero con el inconveniente de quien lo cuenta tiene menos habilidad y su forma de contarlo es mucho menos divertida y entretenida, teniendo únicamente como gran virtud el ensalzar la versión inglesa cuando se comparan ambas. |