La simple definición como “drama carcelario” le puede hacer un inmerecido daño a esta gran película, ya que “Un profeta” es mucho más. Es una muestra del mejor cine, gracias a un excelente guión que siempre avanza con una fuerza cautivadora, a la perfecta actuación de su protagonista y a la magnífica dirección de Jacques Audiard, que siempre sabe mantener el mejor tono, ritmo y tensión. No es una sorpresa que este filme sea premiado allá por donde pasa.
Malik El Djebena, de diecinueve años y origen norteafricano, ingresa en una prisión de Francia para cumplir seis años de condena. Casi analfabeto y queriendo aislarse de todos los grupos que dominan la cárcel, su estancia cambia cuando es elegido por Cesar, el líder de los prisioneros corsos, para que asesine a alguien. La negativa de Malik a cometer el crimen se encuentra sin fuerza ya que Cesar y su grupo controlan la prisión. Malik cumple el encargo y empieza un camino de ascensión dentro del entramado criminal que domina el centro penitenciario.
El haber ganado el Gran Premio del Jurado en el festival de Cannes de 2009 y haber sido premiada como Mejor Película en el Festival de Cine de Londres es una merecida carta de presentación para esta cinta. “El Profeta” es un drama y un thriller criminal que sucede en una prisión, que utiliza el confinamiento del espacio que una cárcel proporciona de forma inteligente, ayudando a aumentar la tensión que la película crea, pero que en ningún momento cae en el tipo de dureza cada vez más típica a la que suelen recurrir los “dramas carcelarios”. El filme cuenta como un joven e inexperto prisionero llega a un mundo con sus propias reglas y siguiendo el consejo de la persona que está a punto de asesinar, intenta salir de prisión un poco más listo y un poco mejor de cómo ha llegado. Y su progresión en el submundo criminal de la cárcel está narrada de forma apasionante y fascinante. “Un Profeta” es duro en su tratamiento, pero no emplea ningún recurso fácil ni falso para tensionar su relato. Ello se consigue con una calidad inusual gracias a su sólido guión, a la más que sobresaliente actuación de su desconocido protagonista, Tahar Rahim, y a la excelente dirección de Jacques Audiard, director de “De latir mi corazón se ha parado” y “Lee mis labios” entre otras. La cámara de Jacques Audiard captura con frialdad al personaje principal, pero su visión también tiene una gran capacidad para explorarle y con gran acierto su enfoque nunca se separa de su protagonista encarnado por Rahim, quien crea con lo que parece una facilidad pasmosa a un personaje extremadamente completo. “Un Profeta” es en el fondo meramente un thriller que se centra en un personaje, pero es uno de los mejores en su género. |