Rodada al estilo de los thrillers psicológicos de antaño, esta película está bien construida y es además visualmente perfecta. A pesar de contar con un guión no tan trabajado, especialmente en su tramo final, consigue atrapar al espectador en su tensión.
“Transsiberian” es una película de misterio que se desarrollan dentro de un tren como muchas del cine clásico. Una pareja recorre el trayecto de Beijing a Moscow, y como compañeros de vagón tienen a una joven pareja. La desaparición de uno de ellos, más la sombra de que uno de los jóvenes trafica de drogas y la aparición de un inquietante detective ruso desencadenan un juego de sospechas, verdades y mentiras.
La película está bien hecha y contiene giros inesperados, incertidumbre y una gran ambientación. Su dirección es más que aceptable consiguiendo mantener el ritmo la tensión durante casi todo el metraje. Además cuenta con buenas actuaciones por parte de sus protagonistas, especialmente hay que destacar la de Emily Mortimer. Pero “Transsiberian” no acaba de ser una gran cinta de suspense por algunos elementos de su guión. Lamentablemente, combina las sorpresas con secuencias demasiado previsibles y obvias. Pero como thriller, cumple sobradamente sus objetivos. |