Sin aportar nada nuevo respecto a la primera parte de “Transformers”, Michael Bay trae para la segunda parte una catarata de efectos especiales hilvanados por un guión de chiste. Sin poder ya sorprender, Bay pone una marcha más y enlaza escenas de acción a cual más espectacular de forma frenética, llegando incluso a aturdir.
Optimus Prime y su grupo de Autobots ha formado una alianza con EE.UU y varios gobiernos para buscar y eliminar los Decepticons que quedan en la Tierra. Pero cada vez aparecen más y buscan un objeto para que “El Caído” pueda ejecutar su venganza. Sam Witwicky, empezando ya la universidad, encuentra accidentalmente en su vieja chaqueta un trozo del cubo destruido en la primera parte y los secretos que esconde quedan impregnados en su mente. De esta forma, se convierte en la pieza clave que ansían los Decepticons y el resucitado Megatron para encontrar la llave que permitirá la destrucción de la Tierra.
Michael Bay repite como director y trae una película excesivamente similar a la primera. Mismos actores, dos de los mismos guionistas, efectos generados por ordenador por doquier y una historia calcada a la de la primera parte. Pero el director le da una vuelta de tuerca más a la espectacularidad y visión que tenía en “Transformers” y crea un espectáculo de acción y efectos especiales sin límites. Visto que ya no podía sorprender e impresionar por el aspecto técnico ya conseguido en la primera entrega, opta por avasallar con ello. “Transformers 2” tiene un ritmo constante y frenético de secuencias de acción, movidas por un hilo argumental que desaparece en varias ocasiones. Por el camino ha perdido parte del encanto que tenía su predecesora y ha introducido más elementos cómicos destinados a un niño de diez años, convirtiendo esta película en un producto más infantil de lo necesario. También ha asimilado varias de las ideas que Spielberg empleó en la desafortunada “Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal”, quien en este filme ejerce de productor, como por ejemplo el uso de pirámides y su relación con tecnología alienígena. Al final, “Transformers 2” muestra unas secuencias espectaculares, al estilo de la primera pero en mayor cantidad y con más elementos por en medio, repitiendo los defectos y careciendo ya de originalidad y capacidad de generar sorpresa. |