Michael Bay rompe todos los límites de la espectacularidad y trae una película con un pésimo guión pero con más que sobresalientes efectos especiales. Pocos pensaban que era posible que una película de robots luchando pudiese ser visualmente tan conseguida y creíble, pero Bay también demuestra que su sentido de acción espectáculo no tiene tope.
El joven Sam Witwicky se compra su primer coche sin saber que éste es realmente un robot alienígena. Forma parte de los Autobots, un grupo de robots liderado por Optimus Prime que ha llegado a la tierra en busca de un cubo que puede devolver la vida a su planeta y para detener a los Decepticons, miembros de su raza pero con intenciones más oscuras. Los Decepticons ansían el cubo para poder conquistar el mundo pero a la vez buscan a su líder Megatron, que desapareció muchos años atrás cuando vino a la Tierra a buscar el cubo. Sam Witwicky, sin saberlo, posee la clave para encontrar al codiciado cubo.
Michael Bay siempre se ha caracterizado por realizar películas de acción sin límites, en donde el sentido del espectáculo era lo único importante y el guión una mera excusa narrativa a la que no tenía que respetar mucho. “Transformers” es un paso más allá en su carrera y a la vez seguramente su mejor película hasta la fecha. Con este filme, Bay supera en términos de acción y efectos especiales lo visto anteriormente en cualquier otra película. En el aspecto visual la película es simplemente impresionante. Lamentablemente el director conserva varias de sus características negativas. La primera es su frenético uso de cambios de planos y movimientos de cámara, que sin llegar al nivel de Tony Scott, acaban mareando y confundiendo en más de una secuencia. El segundo es el rodar películas que cuentan con un guión extremadamente pobre y con diálogos dignos únicamente para niños de cinco años. Pero “Transformers” no es una película hecha porque había un sólido guión detrás, se rodó por la imagen que Bay tenía en su cabeza de cómo podía quedar y como buen Blockbuster entrega lo que promete: mucha acción, algo de humor, espectacularidad llevada al extremo, perfección en efectos especiales y una historia peor que mediocre que puede llegar a aburrir. |