Tras su notable debut "Chaser", el director coreano Na Hong-jin regresa con un nuevo thriller en el que mantiene su gran dominio de la tensión, la fuerza narrativa y la cinematografía y en el que además expande sus recursos. Con mayor gusto por la violencia y la acción, el director vuelve a contar además con los dos actores de su anterior filme.
Sinopsis: Un taxista de una región situada entre China, Corea y Rusia tiene una deuda pendiente con la mafia local por los papeles legales de emigración de su mujer, de quien no sabe nada tras más de seis meses. Además tiene un problema con el juego, complicándose más la situación hasta que uno de los criminales locales le ofrece saldar su deuda a cambio de que vaya a Corea a asesinar a alguien.
Hace unos años un director de Corea del Sur impactó por su forma de realizar thrillers, inquietantes, oscuros y absorbentes. Con "Old Boy" y las siguientes venganzas Chan-wook Park se convirtió en un nuevo referente, pero no fue el único de este país que logró destacar, Kim Ji-woon también ha recibido un merecido reconocimiento con sus películas "Dos hermanas", "El bueno, el malo y el raro" y la reciente "Encontré al diablo". Otro nombre salido de Corea del Sur se ha unido a esta nueva corriente de realizadores de thrillers, Na Hong-jin, quien con "The Yellow Sea" no solo reafirma la solidez que demostró en su debut "The Chaser" sino que expande sus habilidades.
Na Hong-jin no se aleja del estilo que demostró en su ópera prima. Con una atmósfera opresiva, un tono tensionado y un gran pulso, vuelve a centrarse en la carrera contrarreloj de un hombre aunque en esta ocasión aumenta los escenarios y el recorrido de sus personajes. El propio director construye un guión perfectamente desarrollado, con una trama que se mueve con fluidez, fuerza narrativa y que deja espacio tanto para ahondar en el personaje central como también para espectaculares escenas de acción. El primer tercio de la película podría haber sido alargado perfectamente y constituir un filme en sí mismo pero para Nan es el inicio de la acción, algo que demuestra que esta película tiene historia para largo. La película puede parecer que empieza con un ritmo relativamente pausado pero a medida que el infierno por el que tiene que pasar el protagonista se va haciendo más espinoso, igualmente aumenta la tensión y ritmo de una forma exponencial. Con una duración de dos horas y media, el filme nunca se hace largo, al contrario, "The Yellow Sea" logra mantener a quien lo vea al borde de su asiento sin apenas respirar durante todo su metraje.
Pero esta fábula dramática violenta, nerviosa y oscura a momentos abusa de su propia brutalidad. Curiosamente casi no hay armas de fuego en el filme y la mayoría de luchas se realizan a cuchillo o con hacha mediante, llegando a unas situaciones en las que resulta esta elección tan excesiva que se solo pueden tomar como una muestra de humor negro.
Para su segunda película, e director ha vuelto a recurrir a los dos actores de su primer filme, Jung-woo Ha, Yun-seok Kim, aunque en roles invertidos. Resultan perfectos a pesar de que se pueda recordar que en su anterior encuentro tenían los papeles cambiados y el teórico antihéroe de "Chaser" es aquí un lunático asesino y jefe criminal y a la inversa con el otro personaje.
La unión del equipo de "Chaser" para "The Yellow sea" se revela como un acierto, ya que normalmente la segunda película de un director de género es la que se muestra más complicada y en esta ocasión el realizador Na Hong-jin da un paso más con su cine manteniéndose perfectamente fiel al estilo y pulso que había demostrado, entregando un poderoso y magnético thriller que para quienes no sean reticentes a una alta dosis de violencia, va a resultar en uno de los títulos más destacados y recomendables del año. |