El guionista Peter Morgan vuelve a acercarse a la figura de Tony Blair en una faceta distinta, la de su relación con el presidente de Estados Unidos Bill Clinton. Con una escritura de calidad que dibuja a ambos personajes de una forma magnífica, vuelven a resaltar en este drama político ligero las actuaciones individuales de sus intérpretes, con un gran Dennis Quaid y con Michael Sheen, quien una vez más vuelve a encarnar a Blair a la perfección.
Tony Blair es elegido Primer Ministro tras dieciocho años de un gobierno de derechas. En Bill Clinton no únicamente encuentra a un político experimentado de su misma vertiente, liberal de centro-izquierda, y a un aliado sino también a alguien con quien forjar una amistad más allá del cargo.
Tony Blair ha sido seguramente uno de los primeros ministros ingleses más carismáticos, populares e importantes de la historia. También ha sido uno de los más controvertidos por la guerra de Irak, algo que hace olvidar que en un momento fue un líder con un espectacular apoyo popular y también político. Uno de sus grandes aliados y amigos fue el presidente de Estados Unidos Bill Clinton, con quien compartió el proceso de de paz de Irlanda del Norte, la guerra de Kosovo y la tormenta política derivada por el escándalo sexual con Mónica Lewinsky.
El guionista Peter Morgan vuelve a explorar la figura de Tony Blair en un contexto diferente en esta película producida por el canal de televisión HBO. Tras “The Deal” y su relación con Gordon Brown y en “La reina (The Queen)” con la reina Isabel II en la época del fallecimiento de Lady Di, Morgan vuelve a entregar un retrato extremadamente interesante de dos pesos pesados de la política internacional. Y si algo sabe escribir, es sobre políticos y su entorno, algo que le ha valido dos nominaciones a los Óscars por “La reina (The Queen)” y “Frost/Nixon”, entre otros galardones.
Pero “The Special Relationship” no es un drama político puro al estilo, como por ejemplo, de “El ala oeste de la casa blanca”, acelerado con propuestas, enmiendas, encuentros políticos, y demás. Más que en la política, el protagonismo recae sobre dos personas, sus tribulaciones y la relación que les unía. Uno de los aspectos más importantes es que ambos personajes, Bill Clinton y Tony Blair, son presentados sin favoritismos pero con un tono cálido y empático. Es en cómo están compuestos ambos en donde la película resulta un triunfo y en cambio, en el aspecto político, se muestra más esquemática.
Para dar vida a estas dos personas tan conocidas por el público, el director Richard Loncraire vuelve a contar con Michael Sheen, quien ya encarnó a Tony Blair en las dos ocasiones anteriores. Su actuación no es un descubrimiento y demuestra que difícilmente el propio Blair podría interpretarse a sí mismo con la perfección con la que lo hace Michael Sheen. Quien sí resulta una grata sorpresa es Dennis Quaid, quien ha sabido encontrar un excelente equilibrio entre el carisma de su personaje y sus fallos humanos y entrega una de sus mejores interpretaciones de los últimos años o incluso década. Helen McCrory también repite como Cherie Blair y Hope Davis encarna a Hilary Clinton de una forma notable.
En “The Special Relationship” el trabajo actoral es de un enorme nivel y ello es en parte gracias a la calidad con la que el guión se ha escrito, enfocado más hacia los propios personajes que en una trama pura y narrativamente política. Sí es un drama político sobre momentos claves en la historia reciente pero, especialmente, es un retrato de dos personas y la relación que les unió. |