Con una atmosfera conseguida, una gran estética visual y un tono constante perfectamente ajustado entre el thriller y el terror psicológico de antaño, esta película se resiente de un guión con potencial pero de simple desarrollo, siendo insuficiente para llenar 90 minutos de metraje sin que el filme caiga en momentos de aburrimiento.
Durante una celebración familiar, un espejo que reflejaba la imagen de todos los miembros se rompe espontáneamente. Pocos días después, Gina, una de las personas presentes, se ve pasar por delante suyo a sí misma conduciendo su propio coche. Gina sigue a esta mujer hasta un apartamento. Al salir del piso precipitadamente, sufre un accidente y acaba en el hospital sin poder recordar lo sucedido con claridad. A partir de ese momento, algunas personas que la rodean le parece que ya no son ellas mismas.
El director Sean Ellis sorprendió gratamente con su cortometraje debut “Cashback”, el cual posteriormente alargó para convertirlo en un largometraje. En esta segunda película suya, las sensaciones son las mismas: magnífico aspecto visual y tono perfecto, pero parece innecesariamente alargada. El guión, tal y como está desarrollado, es excelente para un metraje que no supere los cincuenta minutos, pero para hora y media se queda excesivamente corto. Ellis intenta suplir esta carencia prolongando secuencias de forma que la más que conseguida atmósfera sale todavía más reforzada pero la tensión narrativa queda flácida y monótona. Sorprendentemente, esta decisión parece deliberada, ya que el filme se centra en su personaje principal, olvidándose casi por completo de los secundarios. También se narra solamente una situación sin querer entrar en el cómo sucede ni el por qué. El resultado es una película con una historia vacua, con pocos momentos reales de tensión y que emplea trucos como el uso tramposo de la música o ángulos de cámara extraños para así crearla artificialmente; pero esto no quita que el filme cuente con una magnífica atmósfera, bella cinematografía, estilo y algunas buenas secuencias. |