Esta sátira de la industria tabacalera es tan demoledora como elegante, estando cargada de un brillante humor negro, chispa y una gran dosis de ingenio. Jason Reitman realiza una magnífica labor en la adaptación y dirección de su primera película, la cual se beneficia enormemente de la notable interpretación de su protagonista, Aaron Eckhart, y de la presencia de grandes secundarios como Robert Duvall, J.K. Simmons, Rob Lowe y William H. Macy entre otros.
Nick Naylor es el portavoz del lobby formado por las diferentes tabacaleras de EE.UU., divorciado y con un hijo. Tiene un gran don de la palabra, en público es capaz de girar cualquier debate en su ventaja y el objetivo de su puesto es convencer al público de ignorar las advertencias médicas y que continúen fumando. En un viaje de negocios su hijo le acompaña, esperando que al pasar más tiempo con su padre pueda entenderle mejor y Nick aspira a poder ser admirado por su hijo sin tener que comprometer su falta de valores morales. .
Dentro del maltratado género de la comedia, “Gracias por fumar” se revela como uno de sus grandes exponentes gracias a su ironía y elegancia. La película nunca es fácil y siempre es consecuente, pero en donde triunfa es en el tipo de humor que emplea. Es negro, prácticamente sarcástico pero al mismo tiempo está hecho con una gran inteligencia. Jason Reitman adapta la novela de Christopher Buckley y crea una de las mejores comedias de los últimos años que nunca busca la risa fácil sino que siempre aspira a tener mucha más entidad, calidad y nunca renunciar a la crítica que está realizando de una industria y una sociedad desde su original punto de vista, el del portavoz del conglomerado tabacalero. Jason Reitman, hijo del famoso director Ivan Reitman, demuestra tener una sensibilidad y un humor alejado al de su padre e inicia una trayectoria marcada por tratar temas serios con un humor cálido pero que no da concesiones. En su segunda película “Juno” trata el embarazo juvenil y en su tercera “Up in the air”, la crisis laboral y el aislamiento personal. En “Gracias por fumar”, su ópera prima, logra reunir a un reparto perfecto para cada uno de sus papeles. Únicamente comente un error y es el de contratar a Katie Holmes. Su actuación es seguramente lo más negativo de la película ya que contrapuesta al genial trabajo de Aaron Eckhart, al peso de Robert Duvall, a la chispa de J.K. Simmons o a la solidez de Rob Lowe y Sam Elliott, es fácil salir perjudicada en la comparación.
“Gracias por fumar” es la carta de presentación de un director con gran talento, la cual no podría tener ni mejor apariencia ni haber resultado en una comedia de mayor calidad, ironía e inteligencia. |