Tras la alta mediocridad de “Terminator 3”, esta nueva entrega publicitada como el renacer de la saga está concebida como una película de acción sin pausa, más centrada en Christian Bale que en los Terminators, resultando entretenida pero pareciendo una historia aislada y perdiendo además varias de las señas de identidad presentes en la primera triología.
El futuro ya está aquí y el día del juicio final ya ha sucedido. John Connor es un soldado que lucha contra Skynet y el resto de máquinas a las órdenes de un grupo de generales que lidera la Resistencia. Skynet sigue teniendo como meta eliminar la raza humana y sigue considerando a Kyle Resse y John Connor como objetivos prioritarios. Los científicos de la Resistencia parecen haber encontrado la clave para conseguir ganar la guerra y se prepara para ello, mientras las máquinas han diseñado un nuevo prototipo de Terminator empleando órganos humanos, cuyo papel y alianza en la guerra no parece claro.
Sin Arnold Scharzenegger ni James Cameron, esta cuarta parte tiene más aires de nuevo inicio que de continuismo. Varios son los cambios de concepto que ocurren, entre ellos destaca que el centro de la película es Christian Bale en el papel de John Connor, presente en casi cada plano de la película, en detrimento del protagonismo de las máquinas. Los viajes temporales también desaparecen y con ello mucho juego que tenía la historia. “Terminator Salvation” es una película de acción futurista de gran ritmo, buenos efectos especiales y que además cuenta con un actor notable como es Christian Bale, quien ha firmado para dos entregas más, pero no aporta grandes alicientes al hilo narrativo que ya se había desarrollado. Cuanta también con la nueva estrella del cine de acción, Sam Worthington, y con conocidos actores secundarios como Helena Bonham Carter, Bryce Dallas Howard y Michael Ironside.
El filme empieza pareciendo que entre la tercera película y ésta falta un capítulo y termina prácticamente en el preámbulo de lo que ya se conocía por la triología anterior y sin que, tras las dos horas de metraje de “Salvation”, se haya aportado nada nuevo ni relevante. Esta cuarta entrega está bien hecha y el director McG, responsable de las dos entregas recientes de "Los ángeles de Charlie", no se pierde en ningún momento de la senda marcada para entregar una película de acción pura, a pesar de que el guión escrito por John D. Brancato y Michael Ferris daba para mucho más y el universo creado por James Cameron ofrecía grandes posibilidades pero, en comparación a la entrega anterior, la evidente mejoría es más que bienvenida. |