Siendo una comedia romántica fácil y dulce, intenta ser un poco más transgresora dentro de los cánones del género. Pero esto hace que parezca que esta película tenía dos guionistas que nunca se esforzaron mucho y que además jamás se sentaron juntos para unificar el guión.
Cuatro jóvenes y su jefe hippie trabajan en una cafetería de California especializada en bocadillos. Cada uno cuenta con sus problemas sentimentales y de relación con el mundo exterior que se van revelando entre chistes, bromas y lágrimas. Día a día, se apoyan mutuamente mientras intentan encontrar su amor verdadero.
Aparte de contar con un guión extremadamente previsible en el cual a los diez minutos se sabe cómo acabara cada uno de los personajes, esta película no ha sabido encontrar su tono en ningún momento. Por un lado parece completamente dirigida al público adolescente que busca comedias románticas simple pero por otro cuenta con chistes y situaciones más enfocadas a un público adulto. Esto hace que sea excesivamente desigual en estilo y desarrollo. El resultado es una película banal, que proporciona alguna risa no forzada pero que su exceso de buen corazón dentro de un mediocre guión hace de ella un producto simple, excesivamente dulce, predecible y anodino. |