Rodada a modo de conclusión tras la cancelación de la serie de televisión y con la esperanza de servir como empuje para su resurgimiento, defrauda por ser de inferior calidad en comparación a cualquier episodio y por las incongruencias de su guión.
Rube, el jefe de la cuadrilla de “no muertos” encargados de recoger las almas de la gente al fallecer, es substituido por un hombre de negocios sin escrúpulos al que no le importa si George y sus compañeros realizan su trabajo o no. Cada uno aprovecha la oportunidad para hacer lo que quiere a su excéntrica manera como si fuese un ser vivo, mientras el caos no hace más que crecer e incluso George romple completamente las reglas y entabla contacto con su hermana.
Tras la desaparición de la serie, la noticia del rodaje de esta película cinco años después para darle un final a las historias de los personajes era más que bienvenida. Pero el resultado es desilusionante. Toda la chispa que tenia la serie es aquí un tenue destello tapado por un guión dinámico pero inconsistente con las premisas establecidas anteriormente. Hay acciones y situaciones que no son posibles que sucedan dadas las reglas descritas en la serie y que sorprenden enormemente, ya que los guionistas son los mismos en ambos casos. La historia es precipitada y no sigue la dirección de la serie. Y los rasgos característicos de la serie, que eran su sarcasmo y su humor, están mucho menos trabajados que en cualquier episodio. Tolerable aunque decepcionante en muchos aspectos tras la calidad mostrada por la serie, lo único positivo es que tampoco se presenta un final cerrado, con lo que siempre existe la posibilidad de que se ruede otra continuación con más nivel. |