Con un sobresaliente ritmo, esta película es un excelente thriller de acción si se está dispuesto a obviar lo exagerado e inverosímil de su guión y los sinsentidos de su planteamiento. Todo el peso del filme recae en el actor Liam Neeson, quien realiza una notable labor y consigue dar al conjunto una extraña apariencia de verosimilitud que tanto el director Pierre Morel como los guionistas Luc Besson y Robert Mark Kamen parecían no saber cómo encontrar.
Bryan es un antiguo espía que se retiró para poder estar al lado de su hija Kim en California. Ella vive con su madre y su padrastro y Bryan intenta hacer pasos para normalizar la relación con ella a la cual estaba perdiendo por culpa de su trabajo. Accede a que vaya de viaje a París con su mejor amiga pero cuando las dos jóvenes llegan a la capital francesa son raptadas por una mafia de trata de blancas. Bryan coge un avión dispuesto a encontrar a su hija a toda costa.
Una de las cosas que más sorprenden en esta película es la extraña traducción de su título al castellano. De “Taken”, que se podría haber traducido en contexto como “Raptada”, en España se ha optado por “Venganza”, a pesar de que el protagonista nunca actúa por venganza sino motivado por encontrar a su hija secuestrada. No tiene ningún sentido y desvirtúa la dirección que tiene el guión. Luc Besson y uno de sus colaboradores habituales, Robert Mark Kamen, firman el guión de esta película que está dirigida por el responsable de la altamente entretenida “Distrito 13”, Pierre Morel. El resultado es un filme más serio de lo que se podía esperar vistos los nombres responsables de la película, pero cuenta con una energía admirable y con la dosis de violencia esperable. “Venganza” parece que le cuesta arrancar pero cuando lo hace tiene una gran fuerza y un dinamismo que hacen que sea una película completamente absorbente. El actor Liam Neeson también tiene parte del mérito de conseguir que este thriller y especialmente su personaje resulten atractivos y medianamente creíbles a pesar de lo implausible que resulta el guión. Liam Neeson tiene una presencia y una habilidad actoral que hace que, aunque él no parezca que dé el tipo como agente secreto de métodos expeditivos, su personaje tenga una mayor verosimilitud de lo que sería esperable. Esto compensa no únicamente las exageraciones y trucos que emplea el guión sino también parte de sus agujeros. Con el actor en pantalla, todo parece más sólido y real a pesar de que Luc Besson haya dado rienda suelta a su imaginación y haya decidido no tener miramientos al tratar la moralidad de su protagonista.
“Venganza” es un thriller de acción que a pesar de tener un guión de los mismos responsables de la saga “Transporter” quiere tomarse más en serio tanto a su protagonista y su trama, y aunque no lo consiga en todo momento es una película que atrapa desde el primer minuto y nunca decae en ni en ritmo ni en tensión. |