Una idea extremadamente interesante a la altura de las mejores películas de ciencia ficción es va desapareciendo progresivamente a medida que avanza la acción para quedarse en una más que aceptable película de puro entretenimiento. Con un aspecto impecable, este filme liderado por Bruce Willis deja ver ocasionalmente la destacable cinta que hubiese sido si el guión no se hubiese desarrollado como una mera película de suspense y acción.
En un futuro cercano los humanos han creado robots en apariencia igual a una persona real, a los cuales un usuario se puede conectar y interactuar con el mundo a través de él. El 98% de la población vive así, sin contacto real entre unos y otros pero sin peligro físico. Pero la realidad que era completamente segura está en peligro tras dos asesinatos, los primeros en años pero que además ha sido a través de un ataque al robot que electrónicamente a afectado a su usuario remoto.
La visión del futuro de la sociedad planteado en la película, especialmente respecto a la interrelación entre personas y el uso de tecnología como método de aislamiento, tiene gran potencial y hubiese podido dar lugar a una gran película de ciencia ficción. Este género, a veces maltratado por la fórmula de simple espectáculo, tiene sus muestras más significativas cuando tratan temas morales, humano o éticos desde un punto de vista futurista. El planteamiento de ciencia ficción no deja de ser una excusa y una liberación para poder abordar planteamientos desde nuevas perspectivas. El filme “Los sustitutos” tiene esa base pero a medida que avanza la trama, va diluyéndose y simplificándose hasta que la película queda en un simple misterio con algunas escenas de acción, no adentrándose en ninguno de los discursos posibles que tiene a su alcance. No quiere decir que resulte en una mala película ya que incluso su parte final tiene intriga y tensión que hacen mantener más que aceptablemente la atención pero sí que defrauda por las expectativas creadas en los primeros minutos. Promete mucho pero se queda en un filme más hecho con gran presupuesto. Esta vez el director Jonathan Mostow no lo desaprovecha completamente tal y como hizo en su anterior película, la mediocre tercera parte de "Terminator". En esta ocasión tiene un adatación de una novela gráfica firmada por Michael Ferrisy John D. Brancato, quienes ya demostraron con su guión de "Terminator Salvation" su capacidad para generar una trama dinámica, con tensión y acción así como sus limitaciones para darle a esa trama un mayor transfondo. El papel protagonista cae en Bruce Willis, quien ya ha demostrado en innumerables ocasiones que el papel de héroe atípico, algo abatido pero resolutivo se le da a la perfección. Aquí además puede lucir cabellera, algo que ayuda a la imagen de artificialidad necesaria para su personaje. Se encuentra secundado por Rosamund Pike, Radha Mitchell, James Cromwell y Ving Rhames, con quien vuelve a compartir escena quince años después de “Pulp Fiction”.
“Los sustitutos” tiene buen plantel que aporta su grado de calidad a una cinta que acaba siendo de puro entretenimiento, bien hecha y mejor que la media, pero que deja un sabor amargo al verse mal aprovechado su escenario inicial. |