La excesiva “Ases calientes” de Joe Carnahan es aquí continuada sin casi inspiración en una precuela de inferior calidad que su predecesora, imitando forma, estilo, ritmo y abusos de forma deficiente. La presencia de los actores Tom Berenger y Vinnie Jones como los rostros más conocidos consigue reforzar todavía más la imagen de película de serie B y de bajo presupuesto hecha sin muchas ideas detrás más que aprovechar el inesperado éxito que tuvo la película original en el mercado de DVD.
Walter Weed es un analista de nivel medio en el FBI que resulta ser el objetivo de un contrato de eliminación. El FBI le esconde en un piso subterráneo acorazado debajo de un club de jazz a la espera de que expire la hora en el contrato que hay sobre la vida de Walter. Pero una serie de asesinos despiadados, psicóticos y sin límites harán todo lo que esté en sus manos por llegar a Walter a la hora fijada y poder cobrar así la más que generosa cantidad que supone el asesinar a este analista en silla de ruedas.
El director de esta película, P. J. Pesce, parece especializarse en filmes que no tienen ninguna posibilidad de ser estrenados en salas comerciales y que están destinados únicamente al mercado de DVD. En todos los casos, su trabajo siempre se ha limitado a segundas y terceras partes de sagas de éxito limitado que no tenían nada más que ofrecer que la posibilidad de recaudar dinero aprovechando el tirón de sus títulos. “The Lost Boys “, “Abierto hasta el amanecer 3” y ésta, “Ases calientes 2” son lo más destacado de su filmografía. Joe Carnahan presentó en 2006 “Ases calientes”, un divertimento no al gusto de todo el mundo que conquistó a un sector del público con su ritmo, forma de presentar una historia y especialmente sus excesos en el trato de la violencia y en su planteamiento. La primera entrega además contaba con una serie de actores no únicamente conocidos sino de bastante nivel, algo que unido a un guión con una historia con más sentido de lo que era esperable dentro de su excéntrica concepción resultó en una extraña y exagerada cinta de acción que a pesar de todo, tenía un particular gran atractivo. En esta segunda parte, concebida como una precuela aunque no se entienda el motivo de hubicarla así temporalmente, Joe Carnahan colabora en un guión firmado por cinco manos y como era esperable, “Ases calientes 2: Baile de asesinos” es de inferior calidad en todos los aspectos en comparación a su predecesora. Se sigue manteniendo un cierto sentido del ritmo y de la acción, pero su guión es deficiente y altamente mediocre, el montaje es una pobre imitación y su estilo y estilización de la violencia parece una parodia de lo hecho en la primera parte. Algunos pocos personajes repiten pero no compensan ni hacen que esta película tenga más nivel que el de una mediocre copia hecha sin pensar mucho en lo que se estaba haciendo. Para esta segunda entrega el nivel actoral es más que deficiente y la presencia de Tom Berenger y Vinnie Jones como protagonistas es un claro signo de por dónde van a ir los tiros si se compara con los nombres de la primera parte.
“Ases Calientes 2” es una mala fotocopia de una peculiar y desmesurada cinta de entretenimiento que puede aparentar que mantiene algo del estilo pero que, en realidad, solamente ha conseguido recordar los aspectos más negativos de su predecesora. |