Con una fantástica presentación de sus personaje, una trama momentos desarrollada de forma complicada y un gran estilo visual, el estilo Joe Carnahan emplea todos los excesos posibles dentro de una película de acción y violencia. Sorprendentemente en bastantes momentos el filme funciona y además se encuentra respaldado por grandes actores y rostros conocidos como Jeremy Piven, Ryan Reynolds, Ray Liotta, Andy Garcia y Ben Affleck.
Buddy Israel es un ilusionista de Las Vegas reconvertido a mafioso sobre el que pesa un contrato para terminar su vida. Está negociando con el FBI su inmunidad a cambio de su testimonio, que permitiría acabar con lo que queda de la mafia en Las Vegas y su líder Sparazza. Israel se esconde la última planta de un hotel de lujo ajeno a que se cabeza vale un millón de dólares. El FBI envía agentes para protegerle mientras los más peligrosos asesinos a sueldo se dirigen también al mismo punto.
En su anterior película “Narc” (2002), el director y guionista Joe Carnahan presentó un gran drama de policías cerebral, contenido y altamente tensionado. Para “Ases calientes”, su siguiente película, el director apuesta por un concepto radicalmente opuesto. La trama que sujeta la acción incluso parece demasiado completa para la el tipo de película que es, en donde priman personajes excéntricos, violencia sin freno y con ritmo y sobretodo una estilización de todos sus elementos. Esta película lleva un paso más allá el concepto de no apta para todos los públicos, no únicamente por el uso de la violencia sino por la forma en la que la emplea, gratuitamente, sin pausa y como divertimento. Pero Joe Carnahanlogra algo insospechado, sus exagerados tiroteos, sus múltiples tramas de asesinos que se entrecruzan y todos sus excesos crean un estilo propio que en bastantes partes de la película consigue funcionar. Eso no implica que sea del agrado de todo el mundo o no sea discutible su calidad, pero el director seguramente ha conseguido con éxito su propósito. La película también se beneficia de la colección de nombres propios que tiene y de su calidad interpretativa, dando tanta importancia a los supuestos personajes principales interpretados por Jeremy Piven, Ryan Reynolds, Ray Liotta o Andy Garcia como a los secundarios, personajes que tienen mayor tiempo en pantalla de lo acostumbrado y se aprovechan de la presencia de Ben Affleck, Alicia Keys, Common, Tommy Flanagan o Chris Pine entre muchos otros. El director además sabe cómo darles una estética propia a cada uno de ellos e introducirlos en la historia de una forma sobresaliente, recordando el estilo de Quentin Tarantino.
“Ases calientes” es un exceso completo en concepto y ejecución, resultando solamente atractiva a un grupo reducido de personas a las que un guion sólido pero carente de sutilezas y casi sin sentido, violencia en casi cada minuto de metraje y hecha únicamente para resultar entretenida sean todas armas positivas en vez de defectos, y si se considera este terreno en el que se mueve el filme, logra tener gancho. |