Aparte de un buen trabajo actoral, “Smart people” no consigue destacar en ningún otro aspecto. Fácil de ver y con algún buen momento, pero sin que se pueda apreciar un motivo claro por cual se rodó.
El protagonista, interpretado por Dennis Quaid es un hombre encerrado en sí mismo tras el fallecimiento de su mujer que vive con su inteligente y rápida de respuestas hija adolescente interpretada por Ellen Page. El regreso de su hermano descarriado y una segunda oportunidad en el plano afectivo a través de Sarah Jessica Parker avivan su despertar.
Una nada nueva historia sobre recuperaciones y segundas oportunidades que en el fondo no aporta ningun elemento originial. La historia es sencilla hasta el punto de poder llegar a ser anodina en varias partes. Pero cuenta con una producción más que adecuada, la película está bien rodada, los actores son conocidos y también perfectamente escogidos. Pero falla en el ritmo elegido, siendo excesivamente lento para una historia vista y monótona.
El filme en sí es correcto, no teniendo graves defectos pero tampoco grandes virtudes que resaltar. Aparte de ver a los cuatro actores protagonistas en unos papeles hechos a su medida y en donde no defraudan, “Smart People” sólo llega a ser una película aceptable sin proporcionar nada más. |