Con ritmo, con una cinematografía magnífica y una gran dirección, esta película trae lo mejor del la unión de Bollywood y Danny Boyle con un notable guión a pesar de su final excesivamente fácil.
Un joven sin casi educación que proviene de las clases más desfavorecidas está a una pregunta de ganar el concurso “¿Quién quiere ser millonario?” de la televisión India. Mientras es interrogado por la policía por la sospecha de que está haciendo trampas, relata su vida en forma de flashbacks explicando el motivo por el cual él ha sido capaz de responder a esas preguntas en concreto y la motivación que le llevó a presentarse al concurso.
Si algo realmente destaca en este filme es el montaje. Rodada a base de espléndidos y dinámicos planos, la intercalación de las preguntas del concurso con el relato de su infancia es sobresaliente. Así, la película tiene un ritmo que no deja de atrapar nunca al espectador y cuenta con una gran fuerza narrativa. Este montaje además permite resaltar un guión que está perfectamente estructurado al cual únicamente se le puede reprochar ser previsible en su tercio final y desembocar en una conclusión que contenta en demasía todo tipo de público.
En conjunto, “Slumdog Millionaire” es una película cinematográficamente sobresaliente en todos los aspectos que entrega una buena historia con una gran intensidad. |