Sin que tenga mucho sentido, ni tensión, ni nervio ni tampoco ingenio, este thriller es una decepción en conjunto el cual, como mínimo, se deja ver con gran facilidad y cuenta con una actriz como Amanda Seyfried que logra aporta algo de solidez.
Sinopsis: Cuando vuelve de trabajar y no encuentra a su hermana en casa, una joven que fue raptada por un asesino en serie dos años atrás logrando escapar se convence de que es este hombre que ha vuelto a por ella. Sin que la policía la crea, se lanza a buscar al secuestrador que tiene a su hermana.
Hay dos cosas que sería recomendable que la actriz Amanda Seyfried empezase a hacer. La primera es escoger los papeles con un poco más de criterio y lo segundo dejar de gritar qué viene el lobo, ya sea como caperucita roja o como camarera de un pueblo remoto. Dicho esto, la interprete es lo mejor de este thriller que se esfuerza tanto y tan mal en insinuar falsas pistas y dudas del estado mental de la protagonista que uno nuca se cree ninguna señal ni la historia en sí. Para que nos hagamos una idea del ingenio en juego aquí, el mayor momento de tensión lo consigue el filme empleando el viejo truco de hacer saltar un gato de dentro de un armario cuando lo abre la protagonista.
"Sin rastro" podría haber sido mucho más, lástima que la escritura de Allison Burnett y la dirección de Heitor Dhalia, ésta es su primera película en inglés, muestre que lo que más les interesa a los dos es pasar por encima de cualquier posibilidad y de terminar con la película lo más rápidamente posible. Incluso el supuesto clímax es una decepción de nervio y pulso.
Lo más logrado es la parte central del filme, con Amanda Seyfried corriendo detrás de una pista a otra. Dentro de este bloque narrativo, la película plantea siempre por parte de los policías la pregunta de si la protagonista se lo está imaginado todo o no. Incluso la habilidad que tiene el personaje de Seyfried de inventarse historias alejadas de la verdad cada vez que interacciona con alguien podría ayudar a crear dudas en el espectador pero desafortunadamente, el filme nunca logra nada. Todo es obvio, incluidas sus pistas falsas, hay una falta sustancial de imaginación y su lado de thriller psicológico es tratado de una forma excesivamente burda y poco convincente. Inclusive el término thriller se queda algo grande para esta película que, para acabarlo de rematar, cuando uno analiza con media neurona cómo se han movido las piezas de principio a fin, es fácil ver que la trama no tiene ningún sentido ni lógica. La habilidad para encadenar indicios es pasmosamente infantil aunque ello hace que por lo menos el personaje principal siempre esté en movimiento y ello da algo de dinamismo y de vida a la película.
Afortunadamente "Sin rastro" cuenta con una actriz principal capaz de llevar con dignidad esta película y además la narración se mueve a una velocidad lo suficientemente alta como para lograr que sus escasos noventa minutos se vean con gran facilidad. Uno no tardará ni diez minutos en olvidar lo que ha visto pero por lo menos no podrá decir que la película se ha hecho pesada y, además, sirve para constatar que Seyfried podría lucir mucho más en películas mejor concebidas. |