Con apariencia de desinhibición y frescura, esta película explora las relaciones sentimentales y sexuales de su pareja protagonista siguiendo la fórmula de comedia romántica típica en Hollywood y realizada con una visión demasiado clásica. El realizador Ivan Reitman nunca logra demostrar que ha recuperado su pulso como director y solamente la presencia de Natalie Portman, Ashton Kutcher y el resto del reparto logran levantar del tedio el anodino guión del filme.
Emma y Adam son dos jóvenes profesionales que se reencuentran casualmente e inician una relación estrictamente física. Adam aspira a ser uno de los escritores de la serie de televisión en la que trabaja y Emma es médico y solamente se ven en encuentros rápidos y directos. Pero ambos saben que su relación cambiará en el momento que uno de los dos quiera dar un paso más allá.
Una de las películas que está dando que hablar recientemente es el proyecto de la tercera parte de “Los cazafantasmas”. Con un guión aprobado en estos momentos, prácticamente solo está confirmada la participación de Ivan Reitman, director de las dos primeras entregas. Reitman lleva años y décadas sin realizar una película medianamente entretenida y su última incursión en el cine con “Mi super exnovia” en 2006, todavía no ha sido borrada de la memoria. Con “Sin compromisos”, una comedia en apariencia fresca y que cuenta además con actores que lucen en pantalla, como son Aston Chujer y la actriz del momento Natalie Portman, debería haber servido para comprobar que el veterano director no ha perdido por completo su chispa. Lamentablemente, Ivan Reitman parece constatar que no ha recuperado su toque mágico.
Es difícil de entender como Natalie Portman se ha embarcado en un proyecto como este, el cual no únicamente protagoniza sino también produce. El guión es tan poco original que incluso su compañera de reparto en “Cisne negro” Mila Kunis tiene pendiente de estreno una película en apariencia igual, titulada “Con derecho a roce”, y por mucho que la actriz quisiese un rol ligero tras la exigencia que habrá supuesto el filme de Darren Aronofsky, es imposible de creer que no hubiese nada mejor en la mesa de su agente.
La película pretende ser moderna y aproximarse a las relaciones sentimentales actuales con soltura y frescura pero es solo fachada. Es siempre una comedia romántica de las de toda la vida, que sigue cánones y clichés esperables y que cuenta además con el desenlace obvio que marca la formula. El hecho de que emplee un lenguaje más directo no hace a esta película ni adulta, ni resuelta ni tampoco energética. La convencionalidad y planitud con la que se ha plasmado la historia es acentuada por el trabajo de Ivan Reitman, quien aborda el guión con el estilo más cásico que puede orquestar su batuta de director y quien se muestra, sencillamente, anquilosado. “Sin compromiso” tampoco tiene nunca la intención de ir más allá de la superficialidad simpática, no abordando nunca por ejemplo al personaje femenino central y los motivos por los cuales no quiere, o no puede, o no tiene tiempo para una relación estable. Según el filme, simplemente es una persona que tiene un problema de concepción porque no es posible que una mujer no quiera tener a un novio casadero.
Pero como con toda película que parte de un guión mediocre, un destacado elenco supone una gran salvación. Nadie va a descubrir ahora a Natalie Portman como actriz y menos después de este último año de premios que ha tenido y en esta comedia tiene chispa y encanto. Ashton Kutcher ha demostrado en alguna ocasión como en “El efecto mariposa” poder ser buen actor y su típico papel de chico sexual se le da bastante bien. Ambos no acaban de tener gran química entre ellos pero llevan con facilidad el peso del filme y su empatía es la que consigue arrancar casi todas las risas y buenos momentos. No son suyas todas las mejores secuencias ya que la película cuenta con dos actores en papeles secundarios que extraen petróleo de donde no lo hay. Kevin Kline tiene seguramente el rol más antipático del filme pero es imposible no reírse con él y la sobrecafeinada Lake Bell es el mejor personaje de todos.
Es más fácil hablar de sus actores que de otras virtudes que pueda tener “Sin compriso”. Es un filme amable y correcto, divertido en algún momento y nada atrevido, en donde la presencia de un reparto de garantías logra hacer medianamente entretenida una historia que quiere ser romántica y cómica pero no puede renunciar a una visón moralizadora y púdica de las relaciones sentimentales, haciendo de esta película tan formulaica en contenido como en desarrollo. |