Con un destacado estilo de cine negro, el director Martin Scorssese construye un relato psicológico con la maestría de un experto y un claro respeto hacia el cine clásico. Sobresaliente en construcción, su guión daña excesivamente a un filme que acaba decepcionando narrativamente pero no en cuanto a forma y trabajo actoral, encabezado por un extremadamente sólido Leonardo DiCaprio y acompañado por Mark Ruffalo, Ben Kingsley y Max von Sydow entre otros.
En 1954 el marshal Teddy Daniels es enviado a investigar la desaparición de una paciente de una institución psiquiátrica para delincuentes. El hospital se encuentra ubicado en una pequeña isla de la que teóricamente es imposible escapar y en la que Daniels sospecha que se esconde mucho más que un mero centro. Tiene la convicción de que se están desarrollando experimentos ilegales e inmorales y tiene la intención de encontrar pruebas para corroborar su intuición.
Al igual que Tim Burton con Johnny Depp, Ridley Scott con Russell Crowe, Martin Scorsese (“”Infiltrados”, “Uno de los nuestros”) ha encontrado a su actor fetiche en Leonardo DiCaprio (“Red de mentiras”, “Revolutinary Road”). En su cuarta película juntos en los últimos ocho años, el realizador estadounidense vuelve a dar una nueva muestra de su versatilidad y dirige una película de cine negro puro, psicológico y de corte clásico, algo que ya hizo con bastante éxito en el remake de “El cabo del miedo”. En “Shutter Island”, desde su obvio uso de la música, su trato a sus personajes y la forma en la que la trama se despliega es claro que Martin Scorsese rinde tributo a uno de los géneros que mejor ha hecho el Hollywood clásico, el cine negro. Desde un aspecto formal, la película es impecable: su ambientación es perfecta, su atmósfera está magníficamente bien conseguida y fácilmente crea grandes expectativas. Lamentablemente el material base sobre el cual se construye esta película, la adaptación que Laeta Kalogridis hace de la novela de Dennis Lehane, se queda demasiado blanda y pequeña en comparación al despliegue técnico que hace el director. Con habilidad se construye un escenario, unos personajes y una situación pero la historia no sabe por dónde debería llevarlos, haciendo que especialmente su tercer acto sea precipitado, intentando cerrar un arco narrativo que, a pesar de basarse en un previsible su giro final, no responde a las preguntas y cuestiones con lo que se inicia la película. Algo que el director hace con total éxito es conseguir unas medidas y ajustadas interpretaciones de su elenco de actores, dándoles a todos los personajes la distancia y el trato que más beneficia a la historia. Leonardo DiCaprio realiza una destacada actuación, perfectamente acompañado por Mark Ruffalo (“What doesn´t kill you”, “Los hermanos Bloom”) y Ben Kingsley (“El caso Slevin”, “Sexy Beast”). El filme cuenta además con pequeños pero significativos roles interpretados por Max von Sydow, Michelle Williams, Emily Mortimer, Patricia Clarkson, Jackie Earle Haley y Elias Koteas entre otros.
“Shutter Island” tiene un notable reparto que ayuda a dar un aspecto inmejorable a la película pero ésta acaba decepcionando al no tener un guión del mismo calibre, algo que Martin Scorsese maquilla de la mejor forma pero no puede ocultar que él es demasiado buen director cómo para tener un guión tan limitado como el que tiene entre manos. |