Con una gran vistosidad y explotando el lado de héroe de acción de esta particular y modernizada versión de Sherlock Holmes, esta película se revela como un entretenimiento al mismo y notable nivel que la primera entrega en la que su director Guy Ritchie vuelve a utilizar con éxito la espectacularidad de sus trucos visuales y la presencia de su notable pareja protagonista, Robert Downey Jr. y Jude Law.
Sinopsis: Sherlock Holmes y el Dr. Watson se enfrentan a su mayor adversario, el profesor Moriarty, quien ésta construyendo un entramado a nivel internecional que los Holmes puede descubrir su propósito.
Cuando el realizador Guy Ritchie se desvió de lo que mejor sabía hacer, vino una considerable debacle de estilo y calidad. Tras sus dos primeras películas ambientadas en el mundo criminal londinenses, rápidas, dinámicas y altamente entretenidas, vinieron la infumable "Barridos por la marea" y la incomprensible "Revolver". Su vuelta sus orígenes con "RocknRolla" retornó al mapa cinematográfico y con "Sherlock Holmes" volvió a conocer el éxito internacional. Esta vez Guy Ritchie no cometido el mismo error y ha entregado una segunda entrega de las aventuras del detective más famoso del mundo manteniendo el pulso y las características que proporcionó para la primera parte. Y su fórmula sigue siendo exitosa.
El personaje de Sherlock Holmes ha sido interpretado por gran variedad de actores desde casi la fecha en la que se inventó el cine, con un corto en 1905 y teniendo a lo largo de la historia actores tan dispares como Basil Rathbone, Christopher Plummer, Charlton Heston, Michael Caine o Rupert Everett entre muchos otros. En la mayoría de casos, la imagen que se daba del detective era siempre parecida y de corte clásico. En la primera película Guy Ritchie ya demostró que cogió los elementos de las novelas de Arthur COnan Doyle que caracterizaban a Sherlock Holmes y lo convirtió en un héroe de acción. En esta nueva aventura del detective y el doctor Watson que adapta libremente parte del libro "El problema final" de Conan Doyle, Richie no hace marcha atrás en su transformación del personaje sino todo lo contrario. Holmes aquí incluso utiliza menos sus dotes deductivas y más sus habilidades para las peleas cuerpo a cuerpo, los chistes contados en el momento correcto y para salir airoso en secuencias espectaculares.
Cierto es que este Sherlock Holmes no respeta demasiado bien el espíritu tradicional del detective, como sí lo hace por ejemplo la reciente y genial serie de la BBC "Sherlock Holmes", pero hay que tomar esta película simplemente como un entretenimiento y, en este aspecto, es más que satisfactorio.
"Sherlock Holmes: Juego de sombras" es muy parecida a su predecesora, es altamente amena, dinámica y espectacular pero además Guy Ritchie ha afilado incluso un poco mejor su habilidad como director y proporciona secuencias llamativas y espléndidas. Aunque momentos parezca que abuse de ello, su uso de los cambios de ritmo de la cámara funciona magníficamente en varios puntos, como en una de las escenas cumbre con los personajes corriendo por el bosque. Ritchie vuelve a plasmar la trama con un buen pulso y sin levantar nunca el pie del acelerador, dando una agilidad pasmosa a un filme que podría haber sucumbido al peso de de su sobreproducción.
El filme se vuelve a beneficiar del carisma de Robert Downey Jr. y de su complicidad con Jude Law, quien interpreta al doctor Watson. Noomi Rapace, actriz que siempre será recordada por su papel en la triología original de Millennium, tiene un rol destacado pero que poco le exige, Jared Harris cumple de forma grata como Moriarty y Rachel McAdams vuelve en el mismo rol que en la primera entrega pero con mucho menos tiempo en pantalla.
Tanto en actores, director, estilo y forma de narrar, esta segunda aventura de este modernizado Sherlock Holmes es muy parecida a la primera entrega. Se pude decir que es más de los mismo pero por qué no repetir con una nueva historia una forma vistosa y altamente entretenida de llevar de nuevo a este detective a la gran pantalla. |