Quince años después de su primera parte, el filón de "Scream" sigue demostrando tener éxito y presenta aquí la cuarta entrega de una serie de películas que ya ha perdido realmente todo su componente de terror y juega más con la comedia y el humor negro teñido de sangre, haciendo de ella la más disfrutable de las fotocopias hechas del original. Neve Campbell, David Arquette, Courteney Cox y el director Wes Craven vuelven a repetir una vez más.
Han pasado diez años desde el último asesinato y Sidney Prescott, quien ha conseguido mirar hacia adelante tras escribir un libro, regresa a su propio natal. Coincidiendo con la celebración de los crímenes, Ghostface vuelve a hacer acto de presencia y dejar cuerpos de adolescentes a su paso.
Cuando Ghostface pregunta en un momento del filme cuál es el nombre del remake de la conocida una conocida película de terror, un personaje empieza recitar una lista prácticamente interminable formada por Pesadilla en Elm Street, Halloween, La matanza de Texas, Amanecer de los muertos, las colinas tienen ojos, El terror de Amityville, Black Christmas, La casa de cera y San Valentín sangriento entre otros títulos. "Scream 4" puede que no sea técnicamente un remake pero se le podría incluir fácilmente en esta lista, ya que llega once años después de su última entrega y han transcurrido más de quince desde que se estrenó su primera parte.
Con tres títulos predecesores, poco espacio hay para la sorpresa y "Scream 4" no tiene excesivas cosas nuevas que ofrecer, aunque es seguramente la mejor secuela de las hechas hasta la fecha. No presenta ningún momento terrorífico pero en cambio sí entrega una buena dosis de humor. Lo más destacable de esta nueva entrega por parte de Wes Craven es el juego de auto referencias y la casi parodia que realiza sobre el género de terror y especialmente sobre la propia saga.
Sus primeros veinte minutos son altamente entretenidos y hechos con un humor de gran inteligencia, riéndose tanto de la propia película como de las expectaciones del espectador. Esta vena cómica no es abandonada en completamente en ninguna de las partes de la película y cuando aparece, es lo que proporciona mayor disfrute. El aspecto sangriento, los asesinatos y el desarrollo propiamente dicho no resultan especialmente llamativos y son más una repetición de lo que se va visto en partes anteriores , con las viejas caras conocidas y alguna nueva.
Neve Campbell, David Arquette y Courteney Cox repiten una vez más auqnue a pesar de que ya deberían saber cómo funciona esta película, están en tonos muy diferentes. Campbell parece tomarse demasiado en serio la historia mientras que el matrimonio real y ficticio formado por Aquette y Cox están en la función más a modo de homenaje cómico que otra cosa. Emma Roberts, Hayden Panettiere, Rory Culkin, Erik Knudsen y una larga lista de nombres forman las nuevas incorporaciones y la lista de posibles sospechosos para este nuevo Ghostface, cuya revelación final es tan convincente como la idea de hacer una quinta parte.
Pero mientras tengan relativo éxito, seguramente las entregas continuarán llegando, sea como ésta con el director y los actores originales o con nuevos nombres como en otros remakes del género, aunque la calidad de las ideas sea sensiblemente menor que su primera parte y por mucho que tengan un buen aspecto, no deja de ser una repetición sobre un mismo tema. Por suerte, esta cuarta entrega es la segunda mejor de la serie. |