El realizador Edgar Wright ha dado vida con toda la energía posible al cómic en el que se basa su filme consiguiendo una de las más frescas, ingeniosas y originales adaptaciones hechas hasta la fecha. Saturada de referencias de mangas, videojuegos y cultura pop, este filme de aire juvenil se repite ligeramente en su tramo final pero es una continua e impresionante explosión de estilo con Michael Cera en el papel protagonista.
Scott Pilgrim es un joven de veintidós años que toca el bajo en una banda y está empezando a salir con una chica que todavía va al instituto. Un día una chica con patines llamada Ramona aparece en su vida y él se siente inmediatamente fascinado por ella y la persigue hasta que finalmente consigue que ella acceda a ir a una cita con él. Pero lo que Scott no se pensaba es que para poder entablar una relación con Ramona tiene que derrotar en combate a las siete malvadas exparejas de ella.
Una de las grandes y constatables habilidades del realizador Edgar Wright es la de dar una vuelta de tuerca y añadirle un ingenioso componente cómico a los géneros a los que se aproxima. Su serie de televisión “Spaced” es una notable parodia de las sit-com, “Zombies Party” del género de terror y la divertida “Arma fatal” de las películas de acción de policías. Siguiendo su línea y en su primer proyecto sin los actores Simon Pegg y Nick Frost, Edgar Wright expande su estilo e imaginario. Esta adaptación del cómic “Scott Pilgrim” es, junto con “Watchmen” y “Sin City”, una de las más fidedignas hechas hasta la fecha, tanto en aspecto como en recursos empleados.
El centro de la historia es uno de los argumentos más clásicos y vistos en el cine. Chico conoce chica, se enamora y tiene que superar un gran número de dificultades para conquistarla. Semejante tópico le sirve a su director como hilo conductor y base para construir una de las películas más imaginativas visualmente vistas, en la que manga, videojuegos y cine se funden en la pantalla. Edgar Wright emplea todas las fuentes y referencias a su alcance, especialmente las relacionadas con la cultura popular juvenil actual, y con ellas y un buen tono de comedia llena una película extremadamente divertida y original.
Lo que es claro es que este no es un filme para todo tipo de público o, al menos, no podrá ser disfrutado por todas las personas de la misma forma. Si no se ha crecido o vivido rodeado de Supermario Bros, Street Fighter, Tekken, los Sims, Zelda y Wayne’s World entre muchos otros es bastante posible que se pierda gran parte del humor y logro de esta película. Se puede decir que “Scott Pilgrim contra el mundo” es una película hecha por un fan/geek/nerd/friki para un público fan/geek/nerd/friki. No es accesible para todo el mundo pero para el público que puede relacionar una parte de sus referencias, esta es una película magnífica. Su único defecto es que en su tramo final es ligeramente repetitiva pero su puesta en escena y su catarata humorística compensan con creces el exceso de quince minutos que tiene la película.
Michael Cera ("Juno", "Youth in Revolt") es el protagonista del filme en un papel que recuerda a todos los que ha hecho anteriormente y que aquí se aprovecha de su propio encasillamiento. La película cuenta con un gran número de secundarios, especialmente destacables Kieran Culkin, Ellen Wong y Jason Schwartzman. Una parte de las múltiples referencias que contiene “Scott Pilgrim” viene también con la elección de sus actores, como por ejemplo Brandon Routh y su papel en “Superman” y Chris Evans y su rol de la antorcha humana. Únicamente se echa en falta un cameo de Nick Frost y Simon Pegg, que seguramente sería difícil de encajar pero que para los seguidores de la filmografía de este director sería más que bienvenido.
“Scott Pilgrim contra el mundo” es una película con buenos intérpretes pero en donde los verdaderos protagonistas son el ingenio, la imaginación y los recursos visuales, presentes en cada plano de esta película y que junto a su multitud de referencias culturales hacen de este filme una película de culto para toda una generación. |