Con un ritmo que nunca aminora, esta concatenación de secuencias de acción tiene atractivo por su producción, estilo y por la presencia de Angelina Jolie como elemento conductor pero ni el aturdimiento que provoca su frenesí no oculta unos enormes agujeros en su guión. La actriz está presente en casi cada plano, siendo éste un vehículo para su lucimiento a pesar de la poca exigencia interpretativa del rol.
Un desertor ruso nombra a la agente de la CIA Evelyn Salt como espía rusa y esta se da a la fuga. Salt emplea sus habilidades adquiridas durante años de experiencia para evitar que la capturen, limpiar su nombre y encontrar a su marido, quien ha desaparecido en el momento que apareció el desertor. Pero a medida que avanzan sus acciones cada vez se levantan más sospechas sobre quién es realmente Evelyn Salt.
El papel protagonista de este filme estaba pensado inicialmente para el actor Tom Cruise, quien acabó rechazándolo por considerar que era demasiado parecido a su rol en la última “Misión Imposible”. “Salt” deja esta sensación a pesar del cambio de género de su protagonista. Siempre se parece a otras películas, su estilo es el mismo de las recientes películas de acción y su apariencia es atractiva resultado de la producción hecha con la maquinaria de Hollywood. El filme contiene lo que promete: acción, algo de tensión y mucho movimiento de cámara. Ocasionalmente presenta algún despunte espectacular pero nunca logra despuntar, pareciendo siempre la hermana pequeña de Jason Bourne haciendo todo lo que puede por imitarle.
Lo más destacable de “Salt” es su ritmo. Es un tráiler de cien minutos que se mueve sin dar respiro. Todo el filme son secuencias de acción una tras otra, que obvian los evidentes agujeros de su trama y acaba dejando la misma sensación que su tráiler, promete pero que también es simplemente un montón de escenas de acción excelentemente producidas enlazadas por un guión que requiere no pensar en su lógica si se quiere disfrutar del filme. Aparte de sus pequeñas y grandes incoherencias, los giros del guión están telegrafiados y su historia se sostiene gracias a su producción, que sabe cómo darle una atractiva apariencia al filme, y a la labor de su director, Phillip Noyce, quien logra darle este gran ritmo y un dinamismo realmente absorbentes.
La gran estrella de esta función es sin lugar a dudas Angelina Jolie. La cámara no deja nunca que su figura salga del plano y copa casi cada segundo del metraje. Su presencia le da cierta solidez al personaje aunque este no requiere mucho esfuerzo interpretativo, aunque sí físico. Evelyn Salt se pone a correr y saltar a los diez minutos de película y no para ni cuando aparecen los títulos de crédito. Lo que sí se echa en falta es un mejor enfrentamiento tensionado entre ella y su compañero de reparto Liev Schreiber, actor que cumple con competencia su rol secundario y al igual que su compañero Chiwetel Ejiofor, es capaz de aportar mucho más.
“Salt” tiene los actores, el aspecto visual y el ritmo de ser una atractiva cinta de acción y siempre es un buen entretenimiento aunque nunca logra destacar por méritos propios al tener un guión que no deja tomar demasiado en serio a este filme y que parece estar hecho al estilo de películas anteriores, sin encontrar su propia personalidad. |