Tras el éxito de “Resacón en Las Vegas”, el realizador Todd Phillips apuesta por la misma fórmula para entregar una divertida road movie que proporciona un notable entretenimiento de principio a fin y sabe sacar petróleo de un género demasiado explotado. Es especialmente destacable la química existente entre los dos actores principales, Zach Galifianakis en un papel literalmente hecho a su medida y Robert Downey Jr. demostrando que sigue en perfecta forma.
Peter está a punto de ser padre cuando en el viaje de regreso a su casa es impedido volar tras protagonizar un incidente con otro pasajero, Ethan. Sin identificación, dinero y con solo unos pocos días para poder llegar a tiempo para el nacimiento de su hijo, Peter acepta la invitación de viajar con él en coche. Con sus excentricidades, Ethan resulta un compañero irritante y fuente de los diferentes problemas que surgirán durante la travesía.
Si algo funciona, no lo toques. Esta parece ser la máxima que el realizador Todd Phillips ha decidido seguir después de su reciente éxito con “Resacón en Las Vegas”. Tras dirigir películas de relativa popularidad pero de comicidad cuestionable como “Escuela de pringaos”, “Starsky & Hutch” o “Aquellas juergas universitarias”, Todd Phillips encontró un excelente equilibrio entre su estilo gamberro, un ritmo dinámico y explotar un género mil veces visto como es el de las de despedidas de solteros. Cambiando la temática por la también muchas veces empleada estructura de road movie, Phillips repite forma de narrar, de desarrollar la historia y tipo de humor con el mismo entretenido resultado pero ya sin generar la sorpresa de su anterior filme. Su mezcla vuelve a funcionar, una combinación que además volverá a repetir en breve con la segunda parte de “Resacón en Las Vegas”.
“Salidos de cuentas” es prácticamente todo lo que se espera de ella. Es alocada, divertida, inesperada y proporciona dos horas de distracción y risas fáciles. A pesar de que su ritmo decae ligeramente a mitad de metraje, es una de las pocas comedias que tiene el nivel que se espera de ella. Tanto por la promoción como por los algunos nombres del equipo creativo, se espera de este filme que esté a la altura de la anterior película de Todd Phillips y aunque no tiene la misma hilaridad, es igual de entretenida y divertida.
Ello es en parte gracias por repetir con otro ingrediente de la fórmula que resultó lo mejor anteriormente y que se llama Zach Galifianakis (“Bored to death”, “La cena de los idiotas”). El actor vuelve a demostrar su notable hanilidad para la comedia sin aparentar que se esfuerza. Su compañero en esta función es Robert Downey Jr. (“Iron Man”, “Sherlock Holmes”), alguien con muchos más recursos interpretativos y quien sabe darle cierto peso a su personaje pero que destaca no únicamente por su estilo desenfadado sino también por estar en perfecta sintonía con su co-protagonista. Los actores Jamie Foxx, Michelle Monaghan y Juliette Lewis tiene pequeños e importantes roles que se desvanecen comparados con el nivel de energía de los dos protagonistas.
“Salidos de cuentas” funciona no solo por sus dos intérpretes principales sino por ser una comedia notablemente bien construida en la que su disparatado guión resulta altamente entretenido en cada momento y, aunque nunca busca un humor inteligente, posee gran ingenio y diversión. |