Con un gran humor negro y un aspecto visual especialmente notable, el director finlandés Jalmari Helander reconstruye el universo de sus dos cortos anteriores y crea una película oscura y divertida a la vez, que reinventa la leyenda de Papa Noel de una forma inteligente pero que podría haber tenido una acidez mayor. Su frio tono, su oscuro humor, su excelente dirección y el giro que le se le da a un mito arraigado en nuestra cultura son suficientes para hacer a este filme altamente entretenido.
En pleno ártico finlandés, un joven que vive con su padre observa como una multinacional estadounidense realiza unas excavaciones en una montaña vecina. Al contrario de los que piensan los lugareños, el objetivo no es realizar investigaciones subterráneas sino desenterrar a una criatura conectada con el mito de Santa Claus, alguien alejado de la benevolencia del folklore actual y más acorde con la malevolencia a la que era asociado antiguamente.
Volviendo a los origines de una historia que el director Jalmari Helander ya había explorado con dos cortometrajes y manteniendo a la mayoría del reparto protagonista de los mismos, “Rare Exports” no solamente es una notable película que aúna un excelente humor negro y un ingenioso giro en un personaje altamente conocido, también es la constatación de las grandes habilidades de su director. El filme tiene un aspecto impecable, un buen ritmo, un magnífico tono y unas apreciable cualidades técnicas.
Solamente le puede ser criticable la forma en la que ha sido desarrollada la historia, conteniéndola en temática y alcance aunque es una cinta que, sin explotar toda la crítica a la estación navideña que podría haber hecho dadas sus bases, es siempre un apreciable entretenimiento. Papa Noel es aquí una diabólica criatura que nada tiene que ver con la típica imagen navideña actual y, siguiendo los cánones de historias más típicas de momias y similares, es desenterrada de su prisión y liberada. Pero en el mundo exterior no se encuentra con ciudades o un grupo de científicos sino con los habitantes de una remota zona gélida y aislada, que siempre van con una escopeta al hombro, quienes resultan lo mejor de esta narración.
La película destaca especialmente por la forma en la que ha sido producida y filmada más que por el desarrollo último de la historia, y no tiene nada que envidiar a lo que grandes presupuestos puede ofrecer. “Rare Exports” contiene gran calidad, desde la concepción de su humor negro, pasando por cómo es mantenido su frio y tenso ritmo hasta aspectos más técnicos como vestuario e iluminación.
“Rare Exports” ha sido el filme ganador del Festival de Sitges de 2010, algo que no es como ganar en Cannes pero que demuestra que como película del género fantástico, ingeniosa, aguda y entretenida, esta es una más que recomendable muestra. |