Con una película que aspira a ser insípida y predecible y lo logra con creces, esta comedia poco graciosa explota el cliché de familia disfuncional sin chispa ni originalidad. En pocos momentos consigue esbozar una sonrisa en el espectador y su reparto está en un estado de falta de inspiración conjunta, resaltando a un sobreactuado Michael Keaton y a Alexis Bledel, quien a pesar de que lo intenta con todas sus fuerzas nunca consigue crear empatía.
Ryden es una joven que siempre ha tenido claro cuál era su objetivo. Todo su esfuerzo estudiantil y universitario estaba destinado a conseguir el puesto de trabajo de sus sueños en una de las mejores editoriales de la ciudad. Pero cuando no lo consigue y es rechazada en otras oportunidades se ve forzada a regresar a su casa para vivir con su excéntrica familia. Su única fuente de consuelo es su amistad con Adam, alguien que siempre ha estado a su lado a pesar de que siempre ha querida dar un paso más en su relación y que se ha encontrado con el rechazo de ella.
La idea de centrar una historia de un personaje alrededor de una familia disfuncional ha sido un tema recurrente dentro de las películas hechas en Hollywood. Se puede tratar de varias formas, con mayor profundidad e ironía como en “American Beauty”, con un agudo sentido del humor y encanto como en “Pequeña Miss Sunshine” o en productos menores, como por ejemplo “Asuntos de familia”, no resultar en una gran película pero como mínimo intentar combinar humor con inteligencia. “Recién graduada” intenta hacer esto y añadir un poco de “Juno”, y presenta a un personaje que intenta conseguir su sitio en el mundo rodeada por su familia que la apoya pero que tiene sus extravagancias, sin que haya ningún conflicto real y acaba encontrando la salida de ser una historia romántica, ya que la película no sabe por donde ir. El guión es un constante vaivén argumental sin que tenga excesiva lógica ni propósito en el que realmente nunca pasa nada. Todo siempre su toque dulzón, su comicidad y su superficialidad pero las tres partes en que se divide el filme (búsqueda de empleo, vida con la familia y lo que importa es el amor) son elementos mal unidos y aunados. La protagonista Alexis Bledel, conocida por su papel en “Sin City” y en la serie de televisión “Las chicas Gilmore”, intenta por todos los medios dar algo de hispa y encanto a su personaje, resultando lo mejor de la función a pesar de que nunca consigue que a nadie le importe realmente sus andanzas y desventuras. El resto del reparto resulta en un continuo tedio del que ni Michael Keaton puede salir.
“Recién graduada” es una película que intenta tocar varias teclas sin saber ni cómo ni para qué, con un mal guión triste y convencionalmente desarrollado que nunca permite que sea realmente una comedia como mínimo decente, tal y como pretende ser. |